INVESTIGACIÓN

UBU, Israel y OTAN trabajan en detectar explosivos improvisados

Comenzaron ayer un programa que recibirá 300.000 euros y finalizará dentro de tres años

El equipo de investigación posa en las instalaciones de la universidad.
ECB

Dos naciones España e Israel, una perteneciente a la OTAN y la otra asociada a este organismo internacional, participan en el Programa Ciencia para la Paz que trabaja en el «desarrollo de nuevos sensores químicos y tecnologías ópticas para la detección rápida y sensible de explosivos improvisados». Este programa tiene el objetivo de producir sensores portátiles que supervisen continuamente el entorno, detecten la presencia de compuestos explosivos y alerten al usuario.
El equipo de investigación de la Universidad de Burgos de Nuevos Materiales Heterocíclicos y Química Supramolecular (Suprabur), que dirige el catedrático Tomás Torroba y su colega israelí Israel Schechter, del Instituto Tecnológico Technion, iniciaron ayer este proyecto, que cuenta con una financiación de 300.000 euros y finalizará el 1 de septiembre de 2021.
Torroba señala que, en la última década, se ha incrementado el uso de dispositivos explosivos improvisados, destacando la creciente necesidad de un método para detectar de manera rápida y confiable dispositivos explosivos en entornos militares y civiles antes de que el explosivo pueda causar daños. Las técnicas convencionales han tenido éxito en la detección de explosivos, sin embargo, típicamente tienen un costo enorme en equipos de capital y mantenimiento, costos en el consumo de energía, muestreo, gastos operacionales y falta de monitoreo continuo y en tiempo real.
Este programa facilitará la cooperación mutuamente beneficiosa en cuestiones de interés común, incluidos los esfuerzos internacionales para hacer frente a los desafíos de seguridad emergentes en la lucha contra el terrorismo mediante la implementación de tecnologías de detección contra la amenaza terrorista para dispositivos explosivos y otras actividades ilícitas.
El objetivo específico de este trabajo será utilizar sensores químicos combinados con espectroscopía de extracción de electrones multifotónicos en una plataforma que consistirá en dos mecanismos de detección independientes, por detección química y espectroscopía, que tomarán mediciones de la misma muestra simultáneamente y lograrán proporcionar una redundancia en respuesta a una identificación explosiva positiva.
Mediante el sistema a desarrollar, los explosivos improvisados, así como los explosivos convencionales serán detectados de manera confiable. Gracias a la realización del proyecto, Torroba subraya que se generarán nuevos conocimientos y tecnología en la lucha contra el terrorismo mediante la puesta en marcha de nuevas tecnologías de detección contra la amenaza terrorista para dispositivos explosivos y otras actividades ilícitas.
Al hablar sobre la importancia e impacto de la seguridad, Torroba recuerda que la sociedad exhibe varios puntos vulnerables en los que los grupos terroristas pueden lanzar un ataque utilizando dispositivos explosivos improvisados que culminarían en una situación de pánico generalizada y víctimas. Es preciso, por tanto, aumentar la seguridad, así como aumentar significativamente el nivel de experiencia en seguridad contra los ataques deliberados que se han incrementado en los últimos años y subraya «es urgente hacer que la sociedad sea más segura y disminuir el riesgo de víctimas. Si tiene éxito, este proyecto mejorará la seguridad contra cualquier uso deliberado de dispositivos explosivos improvisados. El proyecto logrará esto al proporcionar resultados específicos y logros identificados».
Entre los logros que se plantean destaca cinco: El primero son nuevos sensores con un tiempo de detección más rápido y una mejor reutilización
Le sigue una combinación de la espectroscopía de extracción de electrones multifotónicos con sondas fluorogénicas para reducir las tasas de falsos positivos y mejorar la robustez del sensor.
Añade la capacidad para conectar diferentes sensores en diferentes etapas y/o ubicaciones y, en cuarto lugar, la capacidad para mejorar la calidad de detección mediante la combinación de resultados.
Por ultimo se obtiene un conjunto de escenarios específicamente adaptados a la metodología de validación. «Estos logros tendrán –a su juicio- un impacto en hacer que la sociedad sea más segura, lo que eventualmente conducirá a la anticipación de ataques que empleen dispositivos explosivos improvisados» y esgrime que «la investigación que se realizará es potencialmente muy relevante para el establecimiento de sistemas avanzados de detección y contramedidas contra posibles amenazas de explosivos, que es una prioridad de seguridad mundial».

Outbrain