Una bajada de precios a medio gas

La mitad de los cines del país ha bajado sus entradas tras la reducción del IVA / Cines Van Golem es uno de ellos / «En invierno veremos si tiene repercusión»

Varias personas esperan su turno para comprar entradas en los cines Vam Golem.
ISRAEL L. MURILLO

V. MARTÍN

En el año 2012, el Gobierno de mariano Rajoy decidía subir el IVA de diversos bienes y servicios entre los que se encontraba el cine. Tras cinco años con uno de los tipos impositivos más altos de la zona euro, el pasado mes de julio, el impuesto bajaba del 21% al 10% con la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado. En eses momento, la Federación de Exhibidores de Cines de España celebraba la reducción, pero recordaba que la decisión de bajar o no el precio de la entrada correspondía a cada empresa.

Un mes más tarde de que entrara en vigor la bajada del impuesto, el propio Ministerio de Cultura señala que solo la mitad de cines han aplicado la bajada correspondiente. Precisamente ayer, el ministro de Cultura y Deporte, José Guirao, advertía que si no se repercute la bajada del IVA al cine aprobada por el Gobierno en el precio de las entradas, «a lo mejor» habría que plantearse «revisar» esta medida.

En la capital burgalesa, Cines Van Golem son uno de los cines que ha realizado la pertinente rebaja en el precio de la entrada. «Antes de que bajara el IVA, nosotros ya teníamos intención de bajar los precios, de hecho el descenso del precio de las entradas es mayor al correspondiente por el impuesto», explica Alicia Alonso, gerente de los Cines Van Golem, pero apunta que «aún es pronto» para saber si esta bajada de precio de las entradas tendrá como consecuencia una mayor asistencia de público ya que «el verano es un periodo ‘raro’ y por ahora la afluencia es la misma que el año pasado».

En este sentido, la gerente explica que «lo ideal será juzgar esta circunstancia en invierno» pero, de entrada, no considera que «esta bajada sea motivo para que venga más gente porque la variación de precio ronda entre los 20 y los 40 céntimos y quien viene al cine, sigue haciéndolo mientras el precio sea razonable».

Los cines ubicados en la avenida Arlanzón cuentan además con precios muy competitivos días como los lunes o los miércoles, jornadas en las que la entrada tiene un coste de 4 euros y 3,60 respectivamente. Promociones a las que se suman «los packs familiares o una rebaja en la última sesión del domingo», por lo que «la rebaja del IVA es un añadido a unos precios que creemos, de por si, ya son buenos».

Al margen de los precios, la gerente de las salas explica que «si una película es buena, si llama mucho la atención, el público viene y lo hace también un sábado, cuando el coste de la entrada es más elevado». Sin embargo, Alonso reconoce que a pesar de la escasa diferencia de precio entre los lunes y los miércoles, los burgaleses asiduos al cine siguen apostando por los miércoles para disfrutar de una película. «El Día del Espectador siempre ha sido los miércoles y tal vez muchas de esas personas tienen interiorizado que ese es el día barato para ir al cine y no se plantean ir el lunes a pesar de que cuesta unos céntimos más pero viene menos gente».

Por sesiones, la de media tarde sigue siendo «la favorita», mientras que para los más pequeños de la casa «la primera sesión es la que más tirón tiene, especialmente en verano, cuando el público infantil aumenta con creces».

Echando la vista unos años atrás, cuando en la capital había cuatro salas de cine, Alonso cree que «tal vez había una ‘sobreoferta’ de salas, motivo por el que acabaron cerrando dos de ellas». Tras unos años en los que el público se alejó ligeramente de las salas de cine, especialmente por un incremento de los precios, en los últimos años y gracias a unos precios asequibles y las diversa promociones, el séptimo arte «ha vuelto a ser un acto cultural muy importante».

Outbrain