Concejo Bodegas

Enoturismo a la izquierda del Pisuerga

Enrique y Olga, con su tinto cigaleño, ante la fachada del palacio del siglo XVIII, hoy convertido en complejo hostelero en Valoria.
ARGI

Javier Pérez Andrés

Su padre, Antonio Concejo, apostó por Valoria la Buena –situada en la margen izquierda del río Pisuerga– para iniciar los primeros pasos de una bodega dentro de la Denominación de Origen (DO) Cigales. Además, su madre, Pilar Cútoli, había crecido en el seno de una familia de tradición vitivinícola en esta misma localidad vallisoletana. Las viñas se plantaron en el pago de Carredueñas en la añada del 96. Años después, en 2010, la antigua casa familiar –propiedad de su abuelo, Enrique Concejo– se convirtió en un pequeño hotel rural. Estaba claro que el enoturismo iba a ser el motor de este proyecto familiar, que hoy dirige Enrique junto a su mujer, Olga García. Las estancias del hotel, enmarcadas en un palacio del siglo XVII, se decoraron con mucho gusto, creando espacios modernos y muy acogedores. Desde su origen, la implicación del jefe de cocina Jorge Gómez ha permitido definir un acertado enfoque gastronómico.

Las instalaciones de la Bodega Hospedería Concejo permiten que centenares de clientes y visitantes disfruten de actividades culturales, catas, degustaciones, visitas al viñedo y experiencias de senderismo, apicultura y monólogos en las tardes del verano. En su significación como bodega amparada por la DO Cigales, Concejo aporta una curiosa paleta sensorial de rosados, jóvenes, dulces, fermentados en barrica y una línea de tintos que completa las sesiones de catas. De esta forma, la oferta enoturística se cierra con menús y demostraciones gastronómicas. Todo esto, unido a una actitud muy profesional, la decoración de estancias, los comedores y las habitaciones, y una cocina bastante bien definida, sirve para que este complejo familiar de la Hospedería Concejo haya sido distinguido con la mención de Mejor Alojamiento Enoturístico en la última edición de los Premios de Enoturismo Rutas del Vino de España.

La localidad vallisoletana de Valoria la Buena conserva los rasgos de una población rural con aires cerrateños. La existencia de un Museo del Cántaro, una quesería artesana de carácter familiar, un grupo de jóvenes apicultores muy activos, un paisaje agrario singular y un excelente conjunto de arquitectura popular de bodegas tradicionales convierten a este pueblo en un atractivo destino de turismo rural que Enrique Concejo ha sabido ensamblar con su proyecto enoturístico.

El restaurante de este complejo se llama El Sueño del General. El nieto de aquel general que habitó el lugar, Enrique Concejo –sí, se llama como él– ha cumplido otro sueño: crear riqueza en su pueblo, defender la cultura del vino y hacer rentable un proyecto familiar desde la margen izquierda del río Pisuerga. Además, el refrendo del colectivo nacional de Rutas del Vino ha sido la mejor recompensa para su trabajo en estos últimos años. Muy pronto, en las instalaciones de la bodega se acometerá el nuevo proyecto, creando –junto al lagar y a la nave de crianza– un complejo enoturístico capaz de recibir a centenares de visitantes, habilitando amplios espacios diáfanos con panorámicas sobre el viñedo que rodea a la bodega, a la misma entrada de Valoria la Buena. El complejo de Concejo es un referente en el ámbito geográfico de la Denominación de Origen Cigales. Enrique tiene muy claro que el éxito está en cohesionar la oferta en el entorno, sin olvidar que el proyecto nace de la tierra, de la viña y del vino. Y que el tinto Concejo y su rosado son sus principales baluartes.

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