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Ampliar negocio en el regadío - El Correo de Burgos

SORIA

Ampliar negocio en el regadío

Ana Pastor Soria cuenta con una explotación de secano en Santa María del Prado pero desde esta primavera cultivará patatas y cebollas en la nueva zona modernizada

Ana Pastor Soria, joven agricultora de Santa María del Prado, en la finca del Canal de Almazán donde va a comenzar a cultivar patatas y cebollas.
CEDIDA

ANA P. LATORRE

Ana Pastor Soria es una agricultora soriana de 23 años que desde esta primavera va a apostar fuerte por el regadío en la zona del Canal de Almazán, que se acaba de modernizar. En Santa María del Prado cuenta con una explotación con la mayor parte de la superficie destinada al secano, concretamente al cultivo de cereal -trigo y cebada- y girasol. También allí dedica una pequeña parte al cultivo de regadío de patata y cebolla, a éste último desde hace un año. Y ha decidido ampliar el negocio y cultivar en la zona del Canal de Almazán, por los avances y las comodidades y facilidades que ofrece tras el proceso de modernización llevado a cabo en los últimos años. «Tenemos que aprovechar la modernización del Canal de Almazán y apostar por la zona», explica la joven agricultora.

Será desde esta primavera cuando comience a cultivar patatas y cebollas en la zona del Canal de Almazán. Ana opta por estos cultivos porque «ofrecen mayor rentabilidad y pueden dar de sí. Tienen precios variables pero creo que tienen futuro». Su decisión también se justifica en que «el cereal se está poniendo imposible porque los precios de los abonos y los fertilizantes son cada vez más altos y los precios de los cereales no suben». Sin embargo, no piensa tirar la toalla, porque casi toda su explotación de Santa María del Prado es de secano.

En cuanto a las ayudas a la incorporación, reconoce que llegan «tarde y mal». «No es todo tan fácil ni tan bonito como se pinta desde las administraciones, porque los jóvenes no recibimos el apoyo que necesitamos y siempre tenemos que poner mucho dinero para salir adelante», explica. Cree, además, que es «inviable» que un joven pueda empezar de cero en el campo si su familia no se ha dedicado al sector. «Los que venimos de familia de agricultores empezamos con lo básico y poco a poco podemos hacer la explotación más grandes, pero si no es imposible», añade.

Para Ana, que se ha animado a ampliar el negocio en regadío, «la agricultura es mi trabajo y mi vida, es lo que me gusta... Quisiera seguir dedicándome a ello, si no nos ponen las cosas más difíciles. Y creo que lo conseguiré». Antes de dedicarse a la agricultura, haciéndose cargo de la explotación familiar, estudió un grado de mantenimiento y un grado superior de sistemas de telecomunicaciones. De ello, el mantenimiento es lo que más pone en práctica en su trabajo diario con las máquinas del campo. En el último año ha instalado sistemas GPS en los tractores, lo que es una inversión que va sumando al total.

Lo que ha hecho Ana es precisamente lo que se pretende ahora en la zona del Canal de Almazán, que los jóvenes apuesten por la nueva zona de regadío y por nuevos cultivos que pueden ser una gran alternativa al secano y una ocupación de futuro. Y también esta joven agricultora anima a otros a seguir sus pasos. «Aunque las cosas estén difíciles, tenemos que aprovechar el regadío y sacar beneficios con nuevos cultivos. Los jóvenes nos tenemos que animar porque si no lo hacemos cada vez va quedando menos gente en el campo y el sector tiende a desaparecer», concluye.

Una oportunidad para los jóvenes agricultores

Poco a poco el Canal de Almazán va comenzando a funcionar después de las obras de modernización, que suponen un soplo de aire fresco para el sector en la provincia de Soria. El canal riega unas 5.000 hectáreas, en las que se han instalado 68 kilómetros de tuberías, y corresponden a 900 propietarios y 200 agricultores. El canal se ubica en la margen izquierda del Duero, en siete demarcaciones y en 18 términos municipales en la zona de Almazán. Han sido casi diez años de reconcentración parcelaria y de obras, con una inversión de más de 66 millones de euros. Allí se cultiva en esta nueva etapa, además de trigo, cebada y girasol, patata, maíz, brócoli, alfalfa, planta madre de la fresa, manzana, lechuga, zanahoria, guisante, espinacas, colza… «Son tierras vírgenes, sin tocar, con rendimientos buenos y con la comodidad que supone la modernización», explican los representantes de la Comunidad de Regantes del Canal de Almazán.

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