EFECTOS SECUNDARIOS

Por el sumidero

VIRGINIA MARTÍN

EN ESTOS DÍAS DE CALOR asfixiante el mejor sitio en el que uno puede estar es cerca del agua, ya sea en forma de playa, de río o de piscina. A buen seguro, que las piscinas municipales de la capital burgalesa habrán registrado lleno a lo largo de estas dos semanas. Un gran asistencia que está sirviendo para que los usuarios, en concreto de las piscinas municipales de El Plantío, pongan de manifiesto las carencias y desperfectos de unas instalaciones que no han vuelto a ‘tocarse’ desde la gran remodelación del año 2000.


De aquella obra proviene la enorme perdida de agua que registran las piscinas olímpica y familiar, especialmente esta última, que cada día de apertura tira por el sumidero un millón y medio de litros de agua. Una no alcanza a entender que las administraciones quieran concienciar sobre la importancia de un buen uso del agua- más aún cuando meses atrás prácticamente todo el país se vio sumido en una sequía que parecía no cesar nunca- mientras en sus instalaciones el derroche de este preciado bien está a la orden del día.


Ya en 2016, se advertía a este Consistorio de la importante pérdida de agua de esta piscina. Han pasado más de dos años y se sigue sin hacer nada al respecto salvo seguir permitiendo la pérdida de litros y litros de agua. Una pérdida que no solo es una aberración ambiental sino que desmejora el servicio ofrecido a los burgaleses con una piscina intratable, en la que pocos son los usuarios se animan a darse un baño.


El concejal Raúl Salinero volvía a poner de manifiesto las carencias de estas instalaciones el pasado jueves. Y no le falta razón. A un agua que corta de la respiración se suman aseos inservibles, vestuarios con goteras y desperfectos que necesitan una rehabilitación, una entrada con desconchones y una enfermería apuntalada. Son este tipo de cosas las que como usuaria me llevaron a elegir piscinas de localidades cercanas como Estépar, Ubierna o Monasterio de Rodilla para disfrutar de un buen chapuzón veraniego donde además de mucha calma, se pueden encontrar instalaciones cuidadas y de calidad.


Tal vez ahora que queda un poco más de medio año para las elecciones municipales nos encontramos en algún programa político (o en todos) la rehabilitación de las piscinas. Hagan sus apuestas y mientras tanto mantengan sus ombligos a remojo que con estos calores cualquier ‘charca’ es buena.

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