Píxeles

CADA VEZ es más común, y de hecho se ha convertido en una norma más de esas muchas que no están escritas, la ‘pixelización’ de las imágenes que aparecen en periódicos y en televisión.Ya se hacía y se sigue haciendo -aunque de una manera un tanto errática- cuando aparecen policías y guardias civiles.
Aunque no es extraño ver una misma imagen que sí se ha ‘pixelado’ en una cadena de televisión y en otra no, lo que deja en evidencia la norma. Y con internet el asunto se complica.Si no, que se lo pregunten al presidente del Gobierno y al famoso posado con sus hijas junto a Obama. No obstante, ese borrado de caras ha llegado a situaciones surrealistas con los menores de edad. Un surrealismo al que contribuyen determinadas sentencias judiciales que aplican la legislación a ‘pasabolo’, fallando de la misma manera ante cuestiones que son distintas.  
Por qué unos padres famosetes que deciden, previo paso por caja, posar con sus criaturas para una revista aparecen sin tapar mientras que si la imagen se saca en una televisión que habla de la portada se ‘pixeliza’. Qué problema hay en sacar imágenes de esos mismos famosos con sus hijos en una playa de Ibiza. Por qué se tapa la cara a los niños y no se ‘pixelizan’ las tetas de la madre si es que va en ‘topless’. O por qué se saca la imagen de un torero en una plaza de toros dando la vuelta al ruedo con su hija en brazos y su cara borrada con cuadraditos digitales. Se suele argumentar que las caras de los niños se tapan porque hay que proteger su imagen. De acuerdo que al ser menores de edad hay que tener un mayor cuidado, pero sólo si su imagen pueda verse perjudicada y ligada a determinadas a acciones controvertidas. Pero no sé qué protección hay que aplicar a la imagen de un menor que juega con sus padres en la playa, va con ellos de compras o recibe un premio de pintura. Especialmente, cuando realizan estas actividades acompañados por sus progenitores y en lugares públicos.

Manolo Remón