100 días

Si cien días y sus correspondientes noches han pasado más o menos desde que el alcalde Lacalle y su Corporación tomaron posesión al frente del Ayuntamiento de la capital. En menos tiempo, cuenta la novela de Julio Verne ‘Phileas Fogg’, dio la vuelta al mundo y le dio tiempo a buscarse novia en la India, que añade un servidor.

Cien días para valorar cómo se inicia la legislatura municipal parecen muchos si se comparan con Fogg, pero pocos teniendo en cuenta que tienen cuatro años para gestionarla en su totalidad.

Pero es que, además, se toma posesión en Fiestas, se reparten cargos y organigrama; luego vienen las vacaciones de verano y se plantan en estas fechas y no les ha dado tiempo ni a cogerle el gusto o el disgusto a la responsabilidad asignada.

Aún así algo se puede sacar como conclusión de los ‘Cien días; por ejemplo, que eso del consenso entre formaciones políticas representadas es tan difícil como estudiar por correspondencia chino cantonés ni con profesor de apoyo; en el PP dicen que la oposición, incluso los recién llegados, sólo saben hacer una cosa: oponerse a todo; y la oposición, también con los recién llegados, replica que con la mayoría absoluta revalidada por los populares estos son poco dados  al debate o la negociación de asuntos varios.

Lo que parece claro es que el alcalde Lacalle sabe lo que quiere, y ya desde tan pronto se perfilan los grandes proyectos de la legislatur : Burgos Arena y Boulevard de la calle de Vitoria. Es curioso porque de la autoría de estos proyectos se siente propietario el PSOE y dice que ahora que los ha tomado como suyos el PP lo menos que podía hacer su equipo de Gobierno municipal, es como dicen los niños, «compartir, hay que compartir», pero me da que va a ser que no pues a lo del Arena los socialistas ya han votado no o su total oposición a tal y como queda planteado el proyecto del multiusos.

Sin consenso o con pocas ganas de pactar hay otro proyecto de legislatura que aparece como indispensable y para el que sería bueno cierto dialogo: AHORRAR porqueno hay dinero amigos; hay que tijeretear por muchos lados de traje, que después nos va a  quedar pequeño seguro, pero es lo que hay. Y en esto de momento no hay mucho acuerdo: unos dicen que en cien días han ahorrado una pasta en euros y los otros dicen que de eso nada y que es el chocolate del loro.

Sin duda en cien días algo no ha cambiado la política y los comportamientos de los políticos; el siguiente examen es... Ah, cuando se cumpla un año de legislatura. Ya veremos cómo le va a esta ciudad.

Francisco Encinar