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Movilidad podría acabar con Bicibur
EL CONCEJAL DE Movilidad asegura que no todo puede ser gratis y que los usuarios de Bicibur tienen que empezar a compartir los gastos del servicio de préstamo de bicicletas porque al Ayuntamiento no le llega para su mantenimiento, que crece según aumenta el número de bancadas. Este peregrino argumento rechina en boca del responsable de este área en una ciudad a la que le han llovido premios precisamente por su movilidad sostenible en la que Bicibur fue un ejemplo pionero, bendecido por el proyecto europeo Civitas con apoyo del Ente Regional de Energía. Hoy los casi 300.000 euros que cuesta al año Bicibur son demasiado caros, al parecer, para una ciudad que lleva décadas con deficit en su área de autobuses con el argumento de que se trata de un servicio imprescindible para el ciudadano. Es lamentable, además, que al usuario de Bicibur se le exija sin ninguna garantía ni más contraprestación que la cesión de una bici, una fianza de 50 euros para poder ser socio de este exclusivo club cuando el parque de bicicletas no está en condiciones y hay bancadas en Gamonal que han estado meses sin funcionar. No está claro cómo se calcula esa fianza ni qué se haría con los 670.000 euros que recaudará si los 13.415 usuarios la pagan. Tampoco se aclara si esos 50 euros sirven para cubrir los desperfectos que pudieran sufrir las bicis por culpa de los frecuentes actos vandálicos después de que el usuario la deje en su sitio. Ni se sabe si los que cambiaron la tarjeta de Bicibur por la nueva, que también sirve para el pago del autobús, y tuvieron que pagar 3 euros pueden devolverla. Si aplica esta medida Movilidad hundirá Bicibur.




