Ayudar a Interbon, pero con control

LA PÉRDIDA de empleos se ha convertido en un drama porque una de las consencuencias de la recesión económica es el goteo de trabajadores que pierden su puesto de trabajo y pasan a engrosar las listas del paro; y lo más triste es que las esperanzas de retornar al mercado laboral se aventuran, al menos hoy, lejanas. Las empresas del Grupo Interbon emplean a más de quinientos asalariados. Pero la compañía debe casi 200 millones de euros y sus esperanzas de pervivencia cada vez son menores. Ahora precisan seis millones de euros para funcionar; y una plan de viabilidad que reduzca el débito a menos de la mitad. Los bancos deben apoyar si ven posibilidades de que la empresa salga adelante, y lo mismo vale para las administraciones públicas. Y si hay ayudas, que haya control.