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Nevando
ME DICEN en mi casa que no he sido demasiado original con el título, pero tanto llamar a la nieve, la capita que nos dejo el domingo como respuesta bien merece nuestro recordatorio aunque no haya durado mucho. Por aquello de que estamos en febrero y el sol aprieta algo más que en diciembre, aunque solo sea en horas en nuestros cielos.
Metafóricamente hablando, espero que esta nieve no tape o cubra algunas cosas…
Por ejemplo, qué ha pasado en el Ayuntamiento con el control de lo que es propio pero se entrega a otros en prestamos remunerados. Lo del Polisón (ahí sigue sin irse el arrendado moroso) abrió las puertas a un mundo de dejación de obligaciones de no se sabe muy bien quién. En esa línea deberemos enmarcar también el que ahora se reclamen otro montón de miles de euros por la ocupación de suelo municipal, de todos, para cartelería empresarial varia. Ellos, los empresarios, dicen que nadie les dijo que tenían que pagar por tal ocupación cartelera, así que doble mal. Tan malo no cobrar si se debía hacer, como no hacerlo regalando bienes públicos como el suelo municipal.
Espero que la nieve tampoco tape lo publicado por este periódico respecto a ese plus funcionarial por la puntualidad en la incorporación al puesto de trabajo, que es algo así como el valor en el ejército que se le suponía a quien hizo la mili. Parece ser que es una forma de la llamada productividad, que a mi me resulta un tanto anti-natura en la función publica. Dicen los funcionarios que sus sueldos base son muy bajos y que si no es por estos complementos la nómina no da mucho de sí, pues llamémoslo de otra forma.
De nieve o de polvo deseo no se llenen también las estancias municipales, se han reducido las horas de limpieza, y de entrada lo han pagado trabajadoras con sus sueldos y empleos.
Empleo, trabajo, qué palabras. Si hubiera un marcador de usos lingüísticos estas ocuparían los primeros lugares, si incluso empiezan a sonar a utopía…
Con temporal de nieve y coordinación indispensable, se estreno el nuevo subdelegado. ¡Que tenga suerte en su responsabilidad! Y por culpa de la nieve no pudimos ver al Burgos que sale del mercado de fichajes de invierno. Diez nuevas caras para la salvación; veremos si sirve. En el final del verano veremos quién los ha pagado y lo que le va a costar al club y sus socios.




