Una pena menor por el veredicto


La sentencia recaída en los acusados por la muerte de Jonatan Gómez aplica la máxima pena posible para los ahora condenados a cinco años de cárcel. A la vista de la sentencia, en los ambientes judiciales se estima que de haber sido juzgados los acusados por un juez en vez de un jurado popular, el veredicto, considerado impropio, hubiera cambiado y también la pena, que podría incluso haberse duplicado.