PUBLICIDAD
La ecotasa debe repercutir en Burgos
EN UNA ETAPA como la que vive el país, en la que el esfuerzo para salir de la crisis ha de ser de todos sin excepción, es incuestionable que Nuclenor, la empresa que explota la central nuclear de Garoña, debe asumir el pago de la llamada ecotasa que será incluida en la Ley de Acompañamiento del Presupuesto General de la Comunidad, ya sea en la cantidad que se ha previsto, 14 millones, o en otra mayor o menor. Asumida esta circunstancia, la opinión expuesta ayer por el presidente de la Diputación de Burgos y del propio PP de la provincia, César Rico, debe ser tenida en cuenta por la Junta de Castilla yLeón, la Administración que ingresará directamente la ecotasa. Rico aseguró que será reivindicativo y que en el próximo encuentro que mantendrá con la consejera de Hacienda, Pilar delOlmo, le recordará que la central nuclear se encuentra ubicada en Burgos y que por lo tanto sería razonable que la provincia se viese beneficiada de esos ingresos en forma de inversiones.
Cuando el Gobierno de Zapatero aprobó el decreto de cierre de Garoña en 2013 se inició una carrera contra el reloj para impulsar la inversión privada, naturalmente subvencionada de forma importante pero siempre tardía. Pues bien, el nuevo horizonte marca el cierre de la central en 2019. Hoy parecerá una fecha lejana, pero el tiempo vuela y no sería razonable que la comarca en la que se asienta la infraestructura espere a 2018 para empezar a pensar en industrias sustitutivas. La nueva ecotasa, una parte de ella o en su totalidad, debe servir para comenzar a asentar esos nuevos yacimientos de empleo y futuro en la zona antes de que sea demasiado tarde.




