PUBLICIDAD
La decadencia de Burgos.
Últimamente parece que la cosa se calienta. Aparecen noticias y se ocultan otras sobre el turbio proceso de las Cajas. Surgen manifestaciones multitudinarias pero seguimos pasando frío. Esperemos, al menos, que el tema no derive en que un ente público llamado Caja Burgos , que tanto ha hecho por nuestra bella ciudad, acabe convirtiéndose en un organismo semiprivado por alguna estratagema propia de la alta economía fetiche. Aguardemos también para que el Nuevo Hospital salga bien y no ocurra lo que muchos tememos, que se privaticen sigilosamente servicios en principio externos, pero que repercuten en el trato final al enfermo. No, por favor. ¿Por qué no disfrutamos de un Parque Tecnológico?. Y, ¿Por qué los camiones destrozan la Plaza Mayor?. El pueblo burgalés se merece más. Ya es hora de que apartemos esa ceguera que nos adormece y apabulla, salgamos a las concentraciones, reforcemos nuestro pálido comportamiento político y luchemos con la dialéctica contra el espectacular centralismo que vive toda Castilla y León, salvo, claro está, Valladolid, y en menor medida León. Yo no sé si hay que votar a un partido burgalesista o si contamos menos para las administraciones que un pucelano - aunque tengo mis sospechas sobre esto último, lo que sí sé es que no podemos permitir lo que está ocurriendo.




