El Correo de Burgos

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ENTREVISTA / DANIEL DE LA ROSA / Alcalde de Burgos

«Cs tiene que reflexionar sobre qué rol quiere jugar aquí y en otras instituciones»

21/09/2019

«Cs tiene que reflexionar sobre qué rol quiere jugar aquí y en otras instituciones»

RAÚL G. OCHOA

Ricardo Gª Ureta / Burgos
En una de esas maratonianas jornadas, con visita real incluida, que dedica a acelerar su hoja de ruta para cumplir al máximo con sus objetivos de mandato, el alcalde de Burgos hace balance de sus primeros cien días en el cargo y se muestra razonablemente satisfecho de sus resultados y los de su equipo, de la acogida que ha recibido en la ciudad y aún sigue confiando en que podrá contar con el resto de los grupos para sacar adelante las prioridades. La primera, los presupuestos de 2020. No deja de lanzar mensajes al resto de partidos, muy claros a Ciudadanos, para que se sumen a una alianza de gobierno.

PREGUNTA.- La primera pregunta sale sola: ¿se esperaba cumplir los primeros cien días de mandato después de haberle anunciado el PP una moción de censura a la media hora de tomar posesión?
RESPUESTA.- Y mil si me echan. Sí. Tengo el convencimiento de que vamos a agotar este mandato. Más allá de que, evidentemente, soy consciente de que somos un gobierno en minoría, pero el escenario puede cambiar. Espero que a lo largo si no encuentro ningún socio para que haya una coalición de gobierno a lo largo del mandato espero encontrar esos apoyos puntuales necesarios para ir sacando adelante los principales retos de este ayuntamiento. Pero siempre con el Partido Socialista liderando.

P.- Asegura que no se obsesiona con la posibilidad de que PP, Cs y Vox se pongan de acuerdo. ¿Tan seguro está de que no acabarán por rearmar su pacto contra el PSOE?
R.- No estoy seguro. Esa posibilidad siempre estará ahí porque cuando alguien gobierna en minoría, como ocurrió en el anterior mandato con el Partido Popular, la legislación posibilita que se pueda conformar una mayoría alternativa. Eso sí, entiendo que cuando haya razones para ello y si es que nosotros les damos algunas, que espero que no. Vamos a intentar demostrar durante el resto del mandato, como hemos hecho en estos cien días, que se puede gobernar y hacerlo de una manera muy distinta. Tienen que salir del shock en el que algunos están desde el 15 de junio porque tenemos que afrontar un curso político difícil y tienen que contribuir desde la oposición con la fiscalización y control del equipo de Gobierno. Pero desde una posición útil, responsable en aquellas cuestiones que son proyectos de ciudad que responden a un interés general y no partidario.

P.- Por si acaso ya ha empezado a atraerse al portavoz y candidato de Cs, Vicente Marañón. Usted, inteligentemente, forzó que dejase en la estacada a PP y Vox en su planteamiento sobre las retribuciones a los concejales.
R.- No fue ninguna posición inteligente. Al contrario. Acepté el criterio mayoritario que había en el seno de la corporación de mejorar las retribuciones de los corporativos de forma más coherente con lo que existe en otras instituciones de este país. Creíamos que era justo porque estas retribuciones eran de las más bajas de España, pero no la del alcalde, que estaba muy bien retribuida y lo sigue estando porque cobro lo mismo que el anterior regidor. Lo que parecía surrealista es que fueran los grupos de la oposición los que exigieran al gobierno subirse el sueldo. Lo que hace Ciudadanos es rectificar una posición que parecía incomprensible y agradecí en ese momento que desbloqueara un acuerdo que estuvo tres veces encima de la mesa en un pleno y se rechazó tres veces. Al final imperó el sentido común y Cs aceptó que el alcalde no se subiera el sueldo.

P.- Previamente el PSOE estuvo negociando todo un día con el portavoz de Cs para subirle el sueldo a él, a las espaldas de PP y Vox que se enteraron a última hora. Incluso Cs tuvo que parar los pies y rebajar las pretensiones económicas de su portavoz... ¿Qué PP y Vox ya no se fíen de Marañón es bueno para usted como alcalde?
R.- El nivel de confianza que tengan entre los grupos de la oposición me da lo mismo. Lo que necesito es que tengan confianza en mi, en el gobierno. Si es Ciudadanos, perfecto. Si es Podemos, encantado; lo están siendo de manera habitual para llegar a acuerdos, pero no son suficientes. Pero si es el Partido Popular y Vox, también. Alguien que anteponga la necesidad de sacar adelante los principales instrumentos de gobierno de. este Ayuntamiento: presupuestos, ordenanzas, modificación del Plan General... Que pudiera ser, incluso, inteligente a la hora de trasladar sus propios compromisos y prioridades en la agenda institucional, pactándola con el Gobierno.

P.- En junio me decía que el socio preferente debía ser Ciudadanos. A tenor de lo visto estos cien días. ¿Usted se fía como para seguir ofreciendo a Cs formar juntos un bipartito?
R.- Nos vamos a ver abocados a llegar a pactos puntuales con cualquiera de las formaciones. Ciudadanos tiene que reflexionar sobre qué rol quiere jugar aquí y en otros escenarios institucionales. Las elecciones Generales pueden recolocar un poco las posiciones de algunos partidos. Puede que su reflexión les lleve a pensar que en Burgos pueden jugar otro papel. Pero si Ciudadanos no quiere ser, no le voy a cerrar la puerta al Partido Popular o a Vox. Nosotros hicimos algo que era poco usual por no decir inédito: llegar a acuerdos puntuales con el Partido Popular que gobernaba en minoría para cuestiones puntuales de la ciudad. Éramos duros y exigentes pero siempre éramos posibilistas. Si esa actitud la demuestra Vox o el Partido Popular y no la quiere demostrar Cs, serán ellos los que harán algo por Burgos. Hay que trabajar por la ciudad y el tacticismo partidista debe generar debates en otros escenarios y en el ayuntamiento hay que centrarse y dejar a un lado el debate ideológico.

P.- Sería curioso que el PSOE saque adelante propuestas con los votos de Podemos y Vox.
R.- Curioso, sí. Pero positivo.

P.- .- Llegamos a la época de empezar a hablar del presupuesto municipal. ¿Llamará primero a la puerta de Cs, a ver si Marañón sigue receptivo?
R.- No. A todos por igual. Tienen todos los grupos hasta el 30 de septiembre para trasladar lo que consideren que debe contemplar el borrador de presupuestos. Son quince días más de los que solía dar Javier Lacalle. Paralelamente estamos recibiendo las aportaciones técnicas desde los diferentes órganos municipales y, complementariamente, las de los diferentes colectivos vecinales. En la primera quincena de octubre elaboraremos el borrador y se lo trasladaremos a los grupos con la voluntad de que ese mes y noviembre dialoguemos y podamos llegar a un acuerdo con todos o con alguno de ellos. No vamos a imponer ninguna medida. Ellos conocen las prioridades de este gobierno, pero no son imposiciones. Son proyectos de ciudad que estoy convencido que comparten mayoritariamente.

P.- Compartir mayoritariamente no es lo mismo que elaborarlo mano a mano como reclama el PP
R.- ¿Ya lo ha reclamado formalmente?

P.- Al menos públicamente.
R.- Todavía no me han trasladado esa petición de manera personal ni formal. Pero, ya se lo dije en una junta de portavoces, aquel que demuestre en un primer momento esa voluntad favorecedora estaré encantado de escucharle y si es el PP, también. Pero creo que el PP se debe esperar. Ellos estaban en nuestra situación hace unos meses y casualmente son los concejales del PP que gobernaban los que más problemas están dando a la hora de llegar a acuerdos.

P.- El presupuesto es el everest político que le toca subir en los próximos cien días, no sólo por la incertidumbre financiera fruto de la financiación que debería llegar desde las administraciones estatal y autonómica sino que no tiene garantizada la mayoría para aprobarlo ni se aprecia voluntad de acuerdo a priori entre los otros grupos municipales. En el peor de los casos sólo hay dos salidas, además de negociar y negociar en la que insiste usted: prorrogar los presupuestos o cuestión de confianza. ¿Descarta a priori alguna de las dos?
R.- Las dos. El único escenario que contemplo es que el 1 de enero de 2020 esté aprobado un proyecto de presupuesto. En eso debo aplicarme porque responsablemente es lo que me toca. Espero no verme en el fracaso compartido de no tener un presupuesto después de tres años. Es una cuestión de responsabilidad de todos.

P.- La oposición podría aplicarse en hacer fracasar ese empeño.
R.- ¿Y quién entendería eso? Nosotros fuimos suficientemente capaces de ir incorporando a la agenda institucional muchos de nuestros compromisos. ¿Van a estar ellos en esa posición responsable o van a adoptar una posición de acoso y derribo con el único argumento de ‘quítate tú para ponerme yo’? Pues a ver a quien se lo explican y quien lo entiende.

P.- ¿El PSOE estaría cómodo siguiendo en el gobierno con un presupuesto que ya cuenta con muchas de sus aportaciones previas o esa hoja de ruta de la que habla está condicionada a un nuevo presupuesto?
R.- Sí, está condicionada. Es verdad que este último prácticamente lo hemos copado con propuestas del Partido Socialista y por lo tanto que claro que estamos cómodos en este momento. Pero para el 2020 necesitamos incorporar partidas para acometer las necesidades y actualizarlo a las verdaderas necesidades de ese año 2020. No nos vamos a conformar con una prórroga.

P.- ¿Cuántas veces desde que es alcalde ha tenido que hacer como Francisco Igea, que parafraseó a Churchill confesando que ha tenido que comerse sus palabras «pero es una dieta equilibrada»?
R.- Todavía no he tenido que rectificar salvo en una posición que es el tema del Cristo. De haber gobernado el Ayuntamiento con la suficiente mayoría y haber demostrado que la voluntad mayoritaria de la Corporación habría trasladado esta magnífica talla, que es una pieza histórica, de presidir el Pleno a un lugar también digno dentro del propio ayuntamiento. Pero he entendido a la primera que no lo puedo forzar, más allá de que lo lleváramos en el programa electoral, porque la posición mayoritaria no es favorecedora para su retirada. En ningún otro caso.

P.- ¿Y cuántas veces ha tenido que corregir a sus concejales, muchos de ellos novatos?
R.- Que yo recuerde, sinceramente, ninguna. Sí que es verdad que algún apunte sí que he hecho a los dos viceportavoces respecto a la preferencia de llegar acuerdos para el presupuesto. Matices para que tuvieran muy claro que hay que demostrar la voluntad de acuerdo con todas las formaciones. Correcciones ninguna. Estoy muy satisfecho con el trabajo y la determinación que están teniendo todos y cada uno de ellos. Se esfuerzan día a día para sacar adelante cantidad de cuestiones que estaban realmente atascadas. La realidad ha superado con creces la previsión que teníamos sobre la gestión de este ayuntamiento. Desde la oposición se controla la posición económica y financiera pero es cuando se gobierno cuando te das cuenta del día a día y de la cantidad de convenios, contratos, subvenciones que estaban en un cajón olvidados, pendientes de que se tramitaran, de fiscalización... treinta contratos sin vigor. Si en apenas cien días hemos sido capaces de desatascar una parte de todo ese embrollo, ¿en 16 años qué es lo que han hecho?

P.- ¿Hasta que punto es responsabilidad política y hasta donde tiene que ver con el mal funcionamiento de ciertos engranajes dentro de la estructura del Ayuntamiento?
R.- La responsabilidad última es del gobierno. Siempre. Ahora me toca a mi y antes al señor Lacalle y al señor Aparicio. Pero es verdad que este ayuntamiento necesita adaptarse de verdad a ese nuevo régimen de gran ciudad. Tenemos que valorar la supresión de algunos organismos autónomos. Fomento, por ejemplo. La conformación de grandes áreas de intervención que pueda acabar con tanta variedad de secciones, más recursos en las áreas de inspección, de fiscalización, intervención, mayor capacidad de contratación... Soy consciente de que no por el personal sino por la estructura se limita la capacidad de gestión de la propia administración.

P.- Usted ha tenido cerca de 70 reuniones con diferentes colectivos que sumadas a las del resto de concejales suponen un termómetro de cómo se les ve entre la ciudadanía y, según parece, hay un cierto consenso sobre que el Gobierno se escucha. Pero escuchar no es hacer.
R.- Para poder priorizar hay que escuchar y luego va la respuesta y ahí hay que ser prudente. Y yo le aseguro que he sido muy prudente. Sólo he comprometido cuestiones que sé que se pueden incorporar en la agenda institucional y no lo he hecho con la gran mayoría de las cuestiones porque siempre he avisado de la situación en la que se encuentra este gobierno y que hemos de llegar a consensos con el resto de formaciones. Yo echaba de menos en este ayuntamiento una actitud más transparente y participativa por parte de su alcalde. En esos cien días hemos abierto las puertas del Ayuntamiento de par en par. Dedico un par de horas al día casi todos los días para hablar con asociaciones y particulares y ahora todas las puertas están abiertas. Se me han colado en el despacho hasta niños de las bodas (risas).

P.- ¿Ya tiene su propio macroproyecto que deje huella en la ciudad o aún posa los pies en el suelo?
R.- No va conmigo eso de dejar huella, pero tengo una serie de proyectos. Soy de Gamonal como tú y creo que el barrio necesita una actuación integral prioritaria por parte de este ayuntamiento. En estos cuatro años hay poner en marcha ciertas actuaciones de gran calado, o finalizar alguna de ellas. La regeneración también pasa por la reconversión de la calle Vitoria en una avenida comercial; por la generación de algún aparcamiento a mayores; por la recuperación del disuasorio, dándole mayor seguridad, mejor señalización; por intentar dar de una vez con una fórmula para el pueblo antiguo; por hacer de Gamonal un barrio atractivo para la vivienda, para el comercio. Si tuviera que ser recordado, quizá por ser el primer alcalde criado en ese barrio que se preocupó. Y no por eso sino porque estamos hablando del mayor barrio de la ciudad, el más populoso y el que tiene esa dinámica tan perniciosa de envejecimiento, de que lo estamos dejando morir.

P.- ¿Hay presiones para poner en marcha el bulevar de Gamonal? ¿Le vuelvo a preguntar cien días después si un alcalde socialista tendrá más fácil meter las máquinas en la calle Vitoria?
R.- No. Lo que tiene que hacer cualquier alcalde es entender, primero, cuales fueron las causas del fracaso de anteriores proyectos y, segundo, que se intentaron ejecutar de una manera poco inteligente. Lo inteligente aquí se llama consenso, diálogo, acuerdo. No con las principales formaciones políticas, que también, sino sobre todo con vecinos y comerciantes. Eso es lo que nos hemos propuesto. Creo que a principios del año que viene, si logramos sacar la licitación en los próximos tres meses, vamos a tener resuelta una primera fase que es tener un proyecto para esa avenida comercial. Vamos a sacar a licitación un nuevo proyecto. No se va a partir del que hubo antes más allá de que haya determinados contenidos técnicos que se pueden aprovechar. Mediciones, prospecciones y similares. Pero no queremos un bulevar, queremos una avenida y queremos ensanchar aceras para recuperar el comercio y otras dotaciones y distintas soluciones para el tránsito de vehículos. Ver si hay convivencia con las bicicletas o no; mayor prioridad para el transporte público o no; uno o dos carriles; más aparcamientos... Porque vamos a pedir a cada licitador que al menos presente tres alternativas diferenciadas. Y luego vamos a machacarlas por el barrio: Zona G, Consejo de Barrio.... Pero no sólo los asociados: comunidades de vecinos, calles comerciales, centros municipales y votación telemática. Cuando tengamos una idea orientativa de cual de las soluciones gusta más a la gente, entonces iremos a por ella, pero no antes.

P.- Pueden surgir detractores y oposición al proyecto igualmente.
R.- A pesar de eso habrá quienes digan que no es bueno y lo intenten cuestionar. Nada deja a todo el mundo satisfecho al 100%. Somos la única formación que ya en el 2015 incorporó esa propuesta el su programa electoral y nos hemos vuelto a comprometer en el 2019. Porque hayan fracasado malas ideas no quiere decir que el barrio esté abocado al fracaso más absoluto de aquí al futuro.

P.- ¿Tiene previsto tomar un papel activo en la campaña electoral del 10-N ahora que es alcalde? ¿Qué efecto cree que puede tener en la corporación municipal la convocatoria de elecciones?
R.- Siempre he sido muy activo en las campañas electorales. Soy un hombre de partido, más allá de que siempre he podido dar mi opinión sobre cuales son los mensajes del partido en cada una de las citas. Segundo. Considero que habrá formaciones que tengan que volver a reflexionar sobre ese rol que están manteniendo en ciertos escenarios institucionales. No sólo en España sino también en Burgos.

P.- ¿Usted, que le gustan las redes sociales, se enzarzaría en twitter como Óscar Puente con Igea?
R.- Depende. A veces comparto mucho los mensajes de mi compañero Óscar y otras veces no tanto. Pero si publico un comentario y me responden tengo la buena costumbre de responder. En las redes hay que ser activos y yo lo soy. Es verdad que soy muy prudente e intento tener un tono muy educado y ahora también institucional.

P.- ¿Qué opina de la polémica en torno a que se reclame la capitalidad de Castilla y León para Valladolid?
R.- La capital política y administrativa de Castilla y León no existe. Fue una decisión muy acertada de los procuradores del año 83 porque si algo define a la Comunidad es su pluralidad territorial. Y esa es su singularidad. Se acertó al distribuir en los poderes en las diferentes provincias. No tenemos que entrar en debates que ahora y en muchos años son artificiales y además todos tenemos argumentos para reclamar la capital.

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