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INFRAESTRUCTURAS

Un mes para empezar la pasarela

Los vecinos de El Crucero «contentos» tras casi dos años con 500 personas aisladas por la BU-11

12/09/2018 MARTA CASADO / Burgos

Los vecinos de García Bezoya, Barriada de los Ríos y calle Carcedo esperan que empiecen las obras para creerse que «todo lo que nos dicen es verdad» .Los vecinos de García Bezoya, Barriada de los Ríos y calle Carcedo esperan que empiecen las obras para creerse que «todo lo que nos dicen es verdad» .

RAÚL G. OCHOA

La presidenta del Consejo de Barrio del Crucero, Magdalena Aguilar, recibía ayer la llamada de la diputada del PSOE, Esther Peña, para anunciarle que «ya se ha firmado el contrato y en un mes empiezan las obras». Así que no podía ocultar la alegría por poner fin a una situación de aislamiento que ya dura casi dos años. Más escepticismo tienen los 500 vecinos de la zona de García Bezoya, Carcedo y la Barriada de los Ríos que permanecen aislados tras la retirada de la pasarela sobre la Autovía de Ronda el 7 de noviembre de 2016. «Ellos nos dicen que hasta que no vean máquinas y obreros no se creen que empieza», resume.

El PSOE de Burgos se mostraba ayer satisfecho por las gestiones realizadas desde el Ministerio de Fomento que culminaron el pasado viernes con la firma del contrato entre la institución con Viales y Obras Públicas, la empresa adjudicataria de las obras por un valor de 554.422 euros. Lo plazos que manejan desde la agrupación socialista es que las obras arranquen en un mes y que a principios de 2019, ya que la obra tiene cuatro meses de ejecución, la Pasarela pueda estar operativa de nuevo. El portavoz del PSOE en el Ayuntamiento, Daniel de la Rosa, celebra la rapidez de gestión del nuevo Gobierno y recuerda, junto a Peña, que esta actuación es un ejemplo de «la insistencia de los representantes socialistas burgaleses y la sensibilidad del nuevo Gobierno por resolver todos los asuntos en punto muerto que dejó el Ejecutivo de Rajoy».

DE UN DÍA PARA OTRO
Los vecinos se vieron, «de un día para otro», sin la pasarela que comunicaba la mitad del barrio de ElCrucero con el resto de la ciudad. La retirada, por problemas de seguridad técnica, se hizo sin contar con un proyecto de sustitución que arrancó en esos primeros meses con un estudio técnico y la previsión de poder licitar la redacción del proyecto en enero. El proceso se demoró un año más puesto que la redacción inicial de Ideam, con complejos encajes geométricos de estructuras, no se vio con buenos ojos desde la Dirección General de Carreteras que devolvió el documento para «incluir determinadas indicaciones técnicas de tema estructural que permitieran mejorar el proyecto». Era julio de 2017 y el proyecto finalmente se presentó cinco meses después.

Así las cosas la adjudicación se publicó con el nuevo año (2 de enero de 2018) y el 21 de febrero como fecha de adjudicación. Se presentaron hasta 19 empresas al proyecto pero, tras elegir adjudicatario, se tuvo que resolver el periodo de alegaciones de todas las concurrentes. Un proceso que se ha dilatado en el tiempo, con cambio de Gobierno estatal incluido, hasta ahora cuando los vecinos del Crucero «nos empezamos a creer que finalmente nos hacen caso porque antes teníamos que llamar y llamar a Fomento para que nos dieran una explicación de algo y ahora es la propia Esther Peña y el Subdelegado del Gobierno que nos han llamado para avanzarnos como estaba todo», explican desde el consejo de barrio.

MÁS ACCESIBILIDAD
El diseño del nuevo puente será completamente diferente al anterior para adaptarlo a la nueva legislación en materia de accesibilidad. La pasarela contará con rampas de 105 metros en el acceso norte y otros 55 metros en el acceso sur, en la calle Ángel García Bedoya. Mientras que para las personas que no tengan movilidad reducida con el objeto de agilizar el recorrido a pie se opta por ejecutar en ambos extremos de la pasarela unas escaleras que conecten con las futuras aceras.

Las obras contemplan la construcción de un muro de contención junto a la calzada de la BU-11 donde se apoya la viga de la pasarela. En el plano del proyecto se prevé también el reacondicionamiento de unas escaleras existentes a la altura de la calle Carcedo en la barriada de los Ríos. Y en ese mismo entorno bajo la rampa, que en esta zona tendrá una longitud de 55 metros, se completará la obra con una zona ajardinada. En el otro lado de la pasarela (denominado acceso norte), también en la calle Ángel García Bedoya, se instalará un nuevo paso de peatones y se ejecutará una nueva acera a la altura de la calle Carcedo.

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