El Correo de Burgos

Deportes

LA HISTORIA DE UN TALENTOSO PLUSMARQUISTA

Kamworor, el rey sencillo de media maratón

El atleta keniano, de 26 años, establece un récord que se le resistía desde hace demasiado tiempo

19:20 h. 20/09/2019 MARC ROIG

Kamworor, el pasado año después de ganar la media maratón de Valèecia.Kamworor, el pasado año después de ganar la media maratón de Valèecia.

MIGUEL LORENZO

La sencillez es clave para triunfar en un deporte tan básico como el atletismo. Al menos, en el atletismo de fondo: campo a través, asfalto y las pruebas de muchas vueltas en la pista. No hace falta correr bonito (Emil Zatopek no lo hacía) ni poseer instalaciones con tecnología punta (un bosque y un cronómetro son mejores herramientas). Pero sí hace falta determinación: saber que las oportunidades se presentan en contadas ocasiones y hay que aprovecharlas.

Geoffrey Kipsang Kamworor, de 26 años, tenía el récord del mundo de media maratón en las piernas desde hace tiempo, pero se le resistía. Se le resistió cada vez que ganaba un campeonato del mundo de la distancia (en Copenhague 2014 diluvió casi toda la carrera; en Cardiff 2016, se cayó en la misma línea de salida; y en Valencia 2018 fue el viento quien frenó todas las esperanzas). Se le resistió de nuevo cuando otros objetivos se cruzaban en su camino, como correr campeonatos del mundo de pista, de campo a través o la mismísima maratón de Nueva York, que ganó en el 2017. Siempre ocurría algo que dejaba la media maratón ninguneada. Como si no fuera importante.

CON LIEBRES

Hasta el domingo 15 de septiembre de 2019 en la capital danesa que le coronó campeón del mundo en el 2014. Llovió al principio y sopló más viento del deseado, pero era la primera oportunidad que se presentaba con garantías: con liebres, sin otras competiciones estorbando, con un objetivo claro. El último entrenamiento, ocho días antes de la competición, confirmaba los pronósticos: 10 series de mil a 245 (o menos) con un minuto y medio de recuperación. Ese era el ritmo de carrera, pero con la ventaja de la diferencia de altitud. Las series a más de dos mil metros de altura no tienen nada que ver con la competición a nivel del mar.

Mi propia experiencia es que existen unos 10 segundos de diferencia por kilómetro entre ambas alturas. Es decir, las series que hizo Geoffrey Kamworor antes de atacar el récord del mundo de media maratón fueron algo equivalente a 10 de mil a poco más de 230. A 24 kilómetros por hora.

También lo confirmaban los compañeros de entrenamiento, portentos de la naturaleza capaces de correr maratones en 2h05 o 2h06 la mayoría (y Eliud Kipchoge, que es mención aparte con su récord del mundo en 2h0139). Cuando se trata de distancias cortas -dicen-, nadie puede seguir a Kamworor. Lo confirmaba Patrick Sang, el entrenador, que modificó ligeramente la preparación de Geoffrey Kamworor para que no estropeara la puesta a punto de los demás: Solemos entrenar en grupo pero los sábados prefiero que Geoffrey haga entrenamiento de pista mientras los demás realizan un fartlek por el bosque. Sus ritmos son demasiado diferentes; me saca de punto a los maratonianos.

ESTANCIA EN FINLANDIA

Y así, los sábados, Geoffrey se desplaza con su destartalado coche hasta la pista de atletismo de Eldoret. Porque, para ser un corredor de fondo, necesitas una vida sencilla. Tan sencilla que, su mejor recuerdo de una estancia de tres meses que tuvo en Finlandia al principio de su carrera deportiva es la siguiente: Las calles son tan limpias que no tuve que limpiar mis zapatillas en todo ese tiempo.

Ahora, el pupilo de Patrick Sang y compañero de entrenamiento de Eliud Kipchoge ya piensa en el maratón de Nueva York. La celebración por el récord del mundo se culminó un minuto después de cruzar la línea de meta en Copenhague: se tiró al suelo, se levantó y se secó las lágrimas de la emoción. La vida, sencilla, sigue: entrenar, comer y dormir. Aunque quizá un día de estos traerá una cabra o un cordero al 'traning camp' de Kaptagat para que uno de los atletas maasai la sacrifique (son expertos en este ritual). Ese día, el insípido plato de ugali con verdura sabrá mucho mejor. Por si alguna vez visitáis Kenia, esta delicia culinaria se llama 'nyama choma': 'nyama' (carne) y 'choma' (a la brasa).

- IR A VERSIÓN ORDENADOR -

El Correo de Burgos ~ Mobile