El Correo de Burgos

Opinión

LESLIE Y HAMMOND

Precio de mercurio

28/01/2019

EN CLAVE de sol tenemos que leer el pentagrama político que se teje en la Singer de Plaza Mayor. Contador que da vueltas inexorablemente y acerca ese día tan esperado, el que tire por tierra toda predicción y pronóstico de taberna. Sí o sí, los partidos que hay mas los nuevos, posarán sus sentaderas en los escaños sagrados tan deseados. La erótica del poder vuelve loco al más pintado y cuando le toca de cerca de uno, el vértigo recorre tu espalda. Se lo digo, de verdad. Todos los grupos políticos tiene un tronco común que les hace ser lo que son, destacado por características como la que hace que estén muy distantes de la calle que los ha elegido. Una vez investidos en sus concejalías, juegan al dominó conceptual esforzándose en ser distintos a los demás. Si escaneamos el espectro que va de izquierdas a derechas, el 80 % tiene la misma base ideológica. Todos queremos vivir gracias a nuestro trabajo. A poder ser, más derechos que obligaciones y una jubilación digna y estable al atardecer. La discusión está en aspectos que tiñen de mucho color y se borran pronto. Lo social, metafísico, ético y estético, se funden en esa hoguera de las vanidades que a todos nos enturbia la mirada y hace que, por un instante, seamos diferentes. Pero todos nacemos, amasamos y molemos, y desnudos volvemos por donde vinimos. A cinco meses vista, no tengo ni idea a quien voy a votar en elecciones municipales o autonómicas. Europeas y nacionales, está por ver si se hacen. Una derecha en Burgos, desgastada por cuatro años sin mando, al dictado de órdenes sutiles de Socialistas que, desde la sombra, han sabido gobernar. El grupo de Ciudadanos, desde el primer día quemaron con faroles y luz de gas, esa oportunidad de estar a la altura de la marca nacional. Imagina rompió la caja de cambios del Ferrari recién estrenado, demasiado grande y veloz. Guerrillas internas entre populares dejan sin relevo la alcaldía, las que también hay en el resto de grupos, que en todas las familias se cuecen fabes. Para sorpresa de propios y extraños, el actual alcalde se presenta solícito y convencido. Consciente de que su continuidad quitará votos a sus populares. La geometría variable de esta ciencia política, sobrepasa mi pragmática racionalidad de chico de números. Ahora viene cuando la matan, Vox sacará no menos de cuatro escaños en la calle ensanchada, y me da que no se venderán por un plato de lentejas. Pesarán a precio de mercurio y gramo a gramo, sus concesiones. Estarán a la altura de las circunstancias y sorprenderán. No serán lo que parecen ni parecerán lo que son.

- IR A VERSIÓN ORDENADOR -

El Correo de Burgos ~ Mobile