Hallan el cadáver de un hombre de mediana edad en el río Vena

Las primeras hipótesis apuntan a que la muerte se produjo de forma accidental

La Policía investiga las circunstancias de la muerte de un hombre de mediana edad cuyo cadáver apareció en el río a mediodía de ayer a la altura del número 20 de la calle Vela Zanetti, cerca del barrio de Villímar. El cuerpo sin vida apareció flotando boca abajo. El finado vestía un pantalón vaquero y un camiseta y llevaba una correa de perro en las manos, según algunos testigos presenciales.

Al cierre de esta edición, su identificación no había sido posible todavía, puesto que la Policía no encontró en su ropa ningún tipo de documento identificativo.

Las primeras hipótesis apuntan a que la muerte se produjo de forma accidental, ya que el cadáver, que llevaba «bastantes horas en el agua», según fuentes cercanas a la investigación, no presentaba signos aparentes de violencia. Las pesquisas policiales y del Instituto Anatómico Forense, a donde fue trasladado el cadáver, se complicaron, ya que tampoco constaba ninguna denuncia por desaparición en la Comisaría de Burgos.

 

Un paseante dio el aviso

La voz de alarma la dio un ciudadano que paseaba por el parque lineal del río Vena y que descubrió el cuerpo flotando boca abajo en el cauce del Vena pasadas las 13,15 horas.

Hasta el lugar de los hechos, entre los dos puentes peatonales del parque a la altura de Villímar, se desplazaron varias dotaciones de la Policía Local y del Cuerpo Nacional de Policía. Para el rescate del cuerpo fue precisa la intervención de los bomberos del Parque de Burgos y, aunque también se trasladó hasta la zona una UVI móvil del Servicio de Emergencias 112 Castilla y León, nada pudieron hacer los sanitarios, salvo certificar la muerte. La Policía acordonó la zona durante más de una hora, a la espera de la llegada del juez de paz que, pasadas las 14.20 horas, autorizó el levantamiento del cadáver.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Sorpresa entre los vecinos

 

Los vecinos del cercano barrio de Villímar, a escaso medio kilómetro del lugar en el que se produjo este hallazgo, no daban crédito a lo sucedido. Según explicaron a este periódico, el cadáver apareció en una zona en la que existe una pendiente de acceso al río, a unos 100 metros de las viviendas más cercanas.

Este parque es uno de los más transitados de la ciudad, sobre todo los fines de semana.Se trata de una zona en la que decenas de personas practican footing a diario y pasean en bicicleta. Por eso, algunos vecinos se mostraron sorprendidos por el hecho de que nadie reparara en la presencia del cadáver hasta el mediodía.

Los escasos curiosos que se agolparon ayer en torno al cerco que estableció la Policía apenas pudieron ver nada. «No han dado opción de acercarse a nadie», detallaba a este periódico uno de los testigos presenciales del rescate. Con gesto de asombro, los transeúntes se interesaban por lo ocurrido sin llegar a ninguna conclusión esclarecedora.Ni siquiera en la sede social de la peña del barrio tenían noticias sobre ninguna desaparición.