Lacalle urge a Fomento la solución de entronque de la A-12

Hace casi un año del consenso institucional sobre la opción sur

N. VILLAMIL / Burgos

 

 

El concejal de Fomento y primer teniente de alcalde de la ciudad, Javier Lacalle, urge a la Subdelegación del Gobierno a apremiar al Ministerio de Fomento para que convoque el concurso de la redacción del proyecto del tramo de entronque de la A-12 (Burgos- Logroño) con la capital burgalesa.

El edil recuerda que ha pasado casi un año desde que el Ayuntamiento, la Junta de Castilla y León y la Subdelegación acordaron sugerir al Ejecutivo la opción sur, que consiste en bordear el CAE y el Parque Tecnológico y enlazar con la AP-1 (Burgos- Armiñón) junto al peaje de Castañares. «Aquel acuerdo se adotpó en marzo, por lo que ha pasado un tiempo muy prudencial para que el Ministerio nos diga ya cuál es la solución definitiva», reclama.

El ministro de Fomento, José Blanco, confirmó en el pasado mes de junio que la autovía salvará el Centro de Actividades Económicas y el Parque Tecnológico.Lo dijo en el trascurso de una reunión con el presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, en la que confirmó que el Ministerio aceptaba desplazar el trazado que estaba previsto en el estudio informativo para que la A-12 no afectara a estas instalaciones ni a los yacimientos de Atapuerca.

Ocho meses después, Lacalle asegura que el Gobierno sigue sin notificar de forma oficial la opción elegida para enganchar la futura autovía de Logroño con el término municipal, aunque confía en que Blanco cumpla su promesa. La otra solución que Fomento había puesto sobre la mesa afectaría a parte del terreno del Parque Tecnológico y obligaría a redactar un nuevo plan parcial.

Sea cual fuera la elección sobre las dos propuestas iniciales, supondría el traslado del actual peaje de la autopista AP-1 en Castañares, lo que obligará a abrir un proceso de negociación con la concesionaria de esta infraestructura para decidir a dónde se traslada, puesto que cualquiera de las opciones implica el entronque de la futura autovía con la autopista.

La subdelegada del Gobierno en Burgos, Berta Tricio, ya advertía en el pasado mes de marzo que ninguna de las dos soluciones evitaría que el proyecto acumulara nuevos retrasos, puesto que ambas requerirán una consulta medioambiental y un periodo de información pública.

Once meses después de estas explicaciones, el Ayuntamiento desconoce los planes del Ministerio y le urge a sacar a concurso la redacción del proyecto del tramo de entrada, de 15 kilómetros, a la capital burgalesa. «No existe todavía una comunicación oficial ni la esperamos», señala Lacalle, al tiempo que defiende que la solución definitiva sea «la más paralela a la actual carretera (N-120), porque es de sentido común».