HUELGA GENERAL

Normalidad en la provincia y críticas en Aranda por la presión policial

El seguimiento de la jornada de huelga fue escaso en las pequeñas poblaciones

L.V. / G.G. / F.S. / Burgos
El seguimiento de la huelga general en la provincia ha sido escaso a excepción de Aranda de Duero y Miranda de Ebro donde ha habido mayor movimiento por parte de los sindicatos en las zonas industriales y comerciales de ambas ciudades. En la capital de la ribera los sindicatos han denunciado la «excesiva» presión policial, aunque la normalidad ha sido la tónica dominante en lugares como Briviesca, Salas de los Infantes, Medina de Pomar, Villarcayo y Villasana de Mena. En estas localidades ha habido actividad comercial y también en las oficinas municipales de los respectivos ayuntamientos.
Fuera de la tónica de normalidad, hay que mencionar la pintada con la que amanecía la oficina de empleo de Villarcayo en la que se podía leer 'Todos a la huelga', aunque permaneció abierta en su horario habitual. Además, la oficina de Correos de Medina de Pomar estuvo cerrada durante toda la jornada del 29-S.
BRIVIESCA. La jornada de huelga general no alteró de forma ostensible la actividad diaria en la capital burebana donde fueron escasos los comercios que secundaron la convocatoria. Una mayor repercusión se apreció en el sector de construcción donde no trabajaron en algunas obras ni en la mejora de la carretera de Quintanillabon. Donde si fue más notoria la convocatoria fue en el apreciable descenso del tráfico pesado habitual por la N-I en la que descendió el paso de camiones habitual a media semana.
En la zona industrial de la ciudad se ralentizó la actividad habitual en buena medida por la ausencia de vehículos que habitualmente cargan y descargan en las principales factorías. No se tiene constancia de incidentes de ningún tipo durante la jornada que sí registró un descenso en al cifra de compradores en las tiendas de la capital burebana.
ARANDA. Aunque los resultados no han sido tan positivos como esperaban, desde uno de los sindicatos convocantes, CCOO descartan hablar de fracaso. «Todavía no tenemos todos los datos pero barajamos un 60-70 por ciento de gente que ha secundado la huelga en la actividad industrial y un 50 por ciento en hostelería, sector servicios y pequeño comercio».
Por ello, asegura la rendición no es una opción. «No sabemos si seguiremos con la línea de huelgas generales pero tampoco está descartado. Lo que está claro es que esta huelga tenía un sentido: echar atrás esta reforma laboral. Creemos que hay otra alternativa y que se pueden buscar otras soluciones», explica Rubén Moro, quien critica la excesiva presencia policial. «Casi eran más agentes que piquetes». «En Aranda hay grandes movilizaciones que no tienen tanta presencia», denuncia.
Sin embargo, desde la policía local, el responsable asegura que solo se ha velado por mantener la seguridad en un día complicado. «Nuestra misión era prevenir incidentes», puntualiza.
En el centro, se vivió la huelga con relativa normalidad y apenas una veintena de comercios optaron por el cierre. Otros prefirieron cerrar sus puertas de forma momentánea cuando pasaron los piquetes. «No se ha coaccionado a ningún comerciante», aclara el portavoz de CCOO.
En las fábricas, la presencia de piquetes no impidió la entrada de los trabajadores ni en el turno de la noche del martes ni en el día de ayer.
Manifestación
Tampoco hubo problemas con el transporte escolar y la apertura de los centros educativos. A las siete de la tarde, la Plaza del Trigo fue testigo del comienzo de la manifestación orquestada por los sindicatos CCOO y UGT que congregó a unas 400 personas.