Villadiego reconoce la ‘buena vecindad’ de Heliodoro Salazar

La Asociación ‘Las Calzas’ entregó ayer su galardón anual a ste profesor que sigue dinamizando la vida cultural y social de la comarca

J.C.R. / Burgos
Con la humildad propia de quien se siente hijo del pueblo, y con esa distinción le basta, Heliodoro Salazar recibió ayer el galardón más importante de su pueblo, Villadiego, la tradicional Calza. La tarea de trabajar en la cultura, la educación y la promoción de la villa es mérito suficiente para este profesor de 61 años que, desde que llegó a su pueblo, se implicó en la creación y desarrollo de varias asociaciones culturales. El premio consiste en una placa de plata y una reproducción de una calza.
La Asociación Cultural ‘Las Calzas’, otorga desde 1993 el premio con el que se reconoce a personas o entidades que se han distinguido por su labor cultural, científica, deportiva y humana. El premio consiste en una placa de plata y una reproducción de una ‘calza’,la prenda con la que los judíos tenían el privilegio de no ser perseguidos por los cristianos si llegaban a Villadiego, en tiempo de Fernando III.
En la mañana de ayer recibió, de manos del premiado el año pasado, Miguel Angel Gutiérrez Merino, gerente de CPA SL, la Calza de Plata 2011. Posteriormente En el auditorio ‘Principe Felipe’, pronunció la conferencia ‘Disertación sobre aspectos de la Historia de Villadiego’. A las 15:00horas tuvo lugar el almuerzo en el Hotel Viacos.
Salazar es socio fundador y presidente de la asociación ‘Los Cañamares’, socio fundador y presidente de la coral del mismo nombre y también socio fundador y presidente de la ‘Asociación Musical de Villadiego’.
En la actualidad, además de las anteriores asociaciones, forma parte de la junta directiva de la asociación del ‘Hermanamiento de Villadiego’ con Savnnières . En el ámbito comarcal es presidente de la ‘Federación de Asociaciones de la comarca Odra Pisuerga’ y miembro de la junta directiva de la asociación para el desarrollo rural ‘Amaya Camino de Santiago’. En definitiva, vive en cuerpo y alma en pro del desarrollo socio cultural y político, entendido como dedicación a la ‘polis’, de toda la comarca. Junto con otros miembros de la asociación los Cañamares ha organizado, durante más de veinticinco años, las jornadas micológicas de Villadiego y con ellos ha publicado el libro ‘Caminando por las Loras’. En la actualidad se encuentra tramitando la publicación de la historia de Villadiego bajo el título ‘Villadiego, de una villa de señorío al señorío de una villa’.
Me tomo las de Villadiego
Esta expresión popular está muy relacionada con la calza, aunque son muchas y contradictorias las explicaciones que se le dan a esta frase. Hay quien supone que “las de Villadiego” alude a las alpargatas de este pueblo. Otros creen que se refiere a las alforjas fabricadas en él. Pero en lo que coinciden la mayoría aquellos que ha estudiado la procedencia es en que hace referencia a unas calzas, ya que tanto en El Quijote como en La Celestina se recoge el modismo con la misma interpretación que tiene hoy actualmente.
Al fin y al cabo, tomar las de Villadiego es huir, buscar refugio. Uniendo esta acepción con el privilegio judío  se deduce el significado real de esta frase tan popular y repetida y que ha llegado a otros idiomas, como el portugués.
Es más, en la misma entrada al pueblo, así reza la inscripción: Villadiego era un soldado /que a San Pedro en ocasión / de estar en dura prisión / nunca le faltó del lado. / Vino el espíritu alado, / y lleno de vivo fuego / le dice a Pedro: Sal luego / toma las calzas. No argullas / Pedro por tomar las suyas, / tomó las de Villadiego.