Rescatan del pasado la vida de Antoni Benaiges

Una exposición, un libro y un documental, resumen el trabajo del maestro de Bañuelos de Bureba

Burgos
En el mar habrá más agua que en toda la tierra que yo he visto. El agua estará muy caliente. En las orillas debe ser piedra porque sino le tenía que llevar. Decía Severino. El mar será muy grande. Yo no lo sé porque no he estado allá. También será muy ancho y tampoco lo sé. Explicaba Natividad. Los dos eran alumnos de Bañuelos de Bureba en el 36. Los dos habían participado en la revista que el maestro hacía en la escuela. Los dos textos forman parte del libro El mar. Visión de unos niños que no lo han visto nunca. Editada en el 36.
Era el décimo libro publicado desde el aula de Bañuelos. El maestro, Antonio Benaiges, había prometido a sus alumnos que el esfuerzo sería recompensado con un viaje a su pueblo, Mont-roig del Camp (Tarragona) para que ellos pudieran conocer el mar. Los alumnos de su escuela eran escritores consumados. Desde su llegada dos años atrás, el profesor catalán había aplicado con excelentes resultados el método pedagógico de Celestine Freinet que persigue dar a los niños las herramientas necesarias para expresar sus conocimientos. Algo que se conseguía trasladando sus escritos al papel. En poco tiempo Benaiges consigue que a la escuela de su pueblo llegue una pequeña imprenta. Y con estilo tipográfico de los años 30 y en cuadernos de pequeño formato los niños como Natividad o Severino escriben sobre zuecos, estampas del pueblo o el retratista que un día llegó al pueblo y se convirtió en noticia porque hizo fotos a todos.
73 años después otro retratista, Sergi Bernal, llegó a Bañuelos de Bureba atraído por la historia de un maestro de escuela que aplicaba técnicas pedagógicas avanzadas y cuyos restos podrían estar entre los 104 fusilados y enterrados en la Pedraja. Desde hace tres años trabaja en diferentes publicaciones que buscan sacar del anonimato a este profesor adelantado a su tiempo.
Antoni Benaiges, activista de izquierdas, fue depurado de su plaza de maestro titular del pequeño pueblo burebano. Preso y torturado en Briviesca será fusilado y enterrado clandestinamente poco después de iniciarse la contienda civil. Oficialmente desaparecido. Sus alumnos se quedaron sin conocer el mar ese verano. Su familia siempre buscó respuestas. Sus alumnos aún le recuerdan, como han podido constatar Sergi Bernal y Alberto Bougleux que preparan un documental sobre su figura. Además su vida se ha convertido en exposición y libro impulsados por el retratista del siglo XXI que inició un trabajo de investigación que ahora se plasma en el libro Desenterrando el silencio. Antoni Benaiges, el maestro que prometió el mar, editado por Blume. En él además del fotógrafo que ha buzeado en su historia participan el periodista Francesc Escribano, el antropólogo Francisco Ferrándiz y la historiadora Queralt Solé. Una publicación en la que se reconoce la labor de estos jóvenes maestros que se introducían en un método pedagógico puntero que buscaba, a través de la imprenta, transformar la relación tradicional entre educadores y alumnos. También se habla de la fosa de la Pedraja donde yacían 104 personas y el trabajo arqueológico desarrollado en las fosas comunes.
 Y por supuesto se reivindica, con imágenes del pasado y reflexiones de hoy, la historia de este joven maestro que si fue olvidada tras su muerte siempre se recordó en San Andrés Tuxtla (Veracruz, México) donde su compañero Patricio Redondo, en el exilio, impulsó el mismo método de publicación escolar. Allí se encuentran Sergi Bernal y Alberto Bougleux para terminar el rodaje del documental sobre la figura del maestro de Bañuelos. Allí, en la Escola Experimental Feinet se sigue aplicando el método que transformó a los escolares de un pequeño pueblo de la Bureba en cronistas de la realidad de su pueblo en los años 30.