Si ya eres usuario, accede...

Recordarme

¿No recuerdas tu contraseña?
Si todavía no eres usuario, regístrate...

¡Regístrate ahora! para recibir los titulares del día en tu e-mail.

¡Regístrate ahora! para poder comentar noticias, participar en sorteos y concursos.

Menú Accede
Si ya eres usuario, accede...

Recordarme

¿No recuerdas tu contraseña?
Si todavía no eres usuario, regístrate...

¡Regístrate ahora! para recibir los titulares del día en tu e-mail.

¡Regístrate ahora! para poder comentar noticias, participar en sorteos y concursos.

‘Re-cordis’ por los santos y difuntos

Miles de burgaleses cumplen con la tradición del 1 de noviembre e inundan de flores, personas y recuerdos el cementerio

MARTA CASADO
02/11/2016

 

Flanqueada por sus hijos llega Petra. A su edad son muchos los años que lleva visitando el Cementerio. Su marido fallecido, también hermanos. Es un momento para estar en familia, reconoce. Es un momento para que los que están aquí honren a los que se fueron. Esta es una escena familiar para los miles de burgaleses que ayer se acercaron al camposanto burgalés para honrar a sus difuntos, para recordar a sus seres queridos. A Carmen le parece «estupendo» el funcionamiento del autobús. «Pasa cada poco y te evitas atascos», reconocía acompañada por su hija. Ambas recordaban al padre y marido y tras honrar su memoria volvían hablando de casas y de sus cosas.

Había visitantes noveles, que necesitaban consultar el plano para ubicar el lugar exacto de la lápida. Los había veteranos que iban a tiro echo porque «ya vinimos antes a limpiarlo y traer flores». También se palpaba en el ambiente del cementerio, más lustroso y floreado que ningún otro día del año, las diferentes y personales formas de vivir este día de los Santos. Familias enteras reunidas en torno a la lápida de los familiares con sillas de madera y dispuestas a pasar la jornada como un día de recuerdo pero también de alegría por estar juntos. Quienes acuden en la soledad y reunidos con sus difuntos en un pensamiento profundo e íntimo que parece conectarles, aislados del goteo constante de gente que circula por los pasillos. Quienes acuden cargados de ramos y centros de flores y aquellos que con una simple flor lo dicen todo. Y es que la muerte y el recuerdo se vive de la forma más personal ya sea entre el bullicio familiar o en el silencio del recuerdo.

Precisamente a los recuerdos apeló el arzobispo de Burgos, Fidel Herráez, en la misa de campaña que se celebró en el patio de San Pío, junto al mausoleo de la Familia Frühbeck y rodeados de los muchos santos y difuntos anónimos que pueblan el Cementerio de San José. En su sermón Herráez destacó en esta jornada el reconocimiento no sólo a los santos más reconocidos sino a «los desconocidos y anónimos». Ensalzó también la unión entre el día de Todos los Santos, ayer, que son aquellos que vivieron según las normas católicas y están al lado de Dios. Pero también en los difuntos, hoy, aquellos cristianos que se encuentran en estado de purificación en el Purgatorio y para ayudarles a alcanzar la Visión Beatífica sus familiares y amigos en la tierra deben orar por ellos. Ambos estados los unió por el recuerdo de sus familiares. «El ‘Re-cordis’ que en latín significa volver a pasar por el corazón es, sin duda, el amor por nuestros seres queridos», destacó en el sermón.

Detrás del altar en el que cuatro sacerdotes acompañaban al arzobispo en la eucaristía, se sucedían las visitas a las lápidas pero también el rezo curioso en dos elementos significativos del cementerio de San José. El mausoleo en homenaje a Félix Rodríguez de la Fuente, identificable como pocos. Y la llama siempre viva como «homenaje debido en recuerdo de nuestros soldados», reza el epitafio de una gran columna de mármol.

Por todo el cementerio se sucedían pequeños ramos, lápidas completamente engalanadas. Algunas pasto del olvido. En esto incidía un hombre mayor, acompañado por su hija, exigiendo al aire y a quien quisiera escucharle que es necesario que esas lápidas «se adecenten un poquito, algunas están rotas, esto no puede estar así son difuntos», se quejaba. Mientras una mujer, que limpiaba con mimo uno de los nichos asentía con la cabeza.

En los alrededores el flujo de personas y vehículos se producía con tranquilidad hacia el mediodía. Los autobuses llegaban llenos y bajaban con menos afluencia de personas. Aún así los viajes se sucedían cada 20 ó 30 minutos. Quienes preferían acercarse en coche algunos trataban de evitar las colas de acceso directo y aparcaban cerca para acceder andando el tramo final. Algunas zonas accesibles se convertían en aparcamientos improvisados. Los había antes de llegar a la rotonda hacia Villalonquéjar para quienes accedían por San Pedro de la Fuente. Pero también en el lado derecho de la carretera al Cementerio antes de llegar a la zona del túnel. Toda precaución es poca para evitar las colas de acceso pero el tráfico perfectamente controlado permitía ir habilitando zonas de aparcamiento en los alrededores del camposanto burgalés.

Última hora

© Copyright El Correo de Burgos
Avda. de la Paz 28, Entreplanta - 09004 BURGOS. España
Contacte con nosotros: info@ecb-elmundo.com

El Correo de Burgos se reserva todos los derechos como autor colectivo de este periódico y, al amparo del art. 32.1 de la Ley de Propiedad Intelectual, expresamente se opone a la consideración como citas de las reproducciones periódicas efectuadas en forma de reseñas o revista de prensa. Sin la previa autorización por escrito de la sociedad editora, esta publicación no puede ser, ni en todo ni en parte, reproducida, distribuida,comunicada públicamente, registrada o transmitida por un sistema de recuperación de información, ni tratada o explotada por ningún medio o sistema, sea mecánico, fotoquímico, electrónico, magnético, electro óptico, de fotocopia o cualquier otro en general.

Edigrup Media: Diario de León | Diario de Valladolid | El Correo de Burgos | Heraldo-Diario de Soria