Si ya eres usuario, accede...

Recordarme

¿No recuerdas tu contraseña?
Si todavía no eres usuario, regístrate...

¡Regístrate ahora! para recibir los titulares del día en tu e-mail.

¡Regístrate ahora! para poder comentar noticias, participar en sorteos y concursos.

Menú Accede
Si ya eres usuario, accede...

Recordarme

¿No recuerdas tu contraseña?
Si todavía no eres usuario, regístrate...

¡Regístrate ahora! para recibir los titulares del día en tu e-mail.

¡Regístrate ahora! para poder comentar noticias, participar en sorteos y concursos.

Magia

El asombro se esconde en una caja

Nacho Diago apela a las emociones en un espectáculo que se desarrolla en un habitáculo de dos metros cúbicos con cuatro espectadores como máximo creado tras advertir «que la sociedad está perdiendo la capacidad de sorprenderse»

A.S.R.
16/12/2017

 

José peina canas, pero sus ojos miran con más curiosidad y más inocencia que los de un niño. Y a la infancia confesó haber vuelto durante unos minutos tras pasar por La Caja, la llamativa propuesta del ilusionista Nacho Diago, que es algo más que un espectáculo de magia. José fue el primero en entrar en la caja de madera de dos metros cúbicos, con el aviso de frágil en sitio visible, que ocupa el foyer de Cultural Cordón hasta mañana. Qué esconde dentro es un misterio. La expectación crece mientras llega el turno. Solo de uno a cuatro espectadores acceden en cada pase. Edu, el ayudante del ilusionista, anima la espera, provoca las primeras risas y da el disparo de salida. Un pequeño papel, un rotulador, un recuerdo metido en un sobre. Cuando sale el humo y un marco de luz blanca dibuja la puerta no hay marcha atrás. ¡Guau!

José entró en el juego desde el minuto uno, sin corsés ni prejuicios. Bailó, se emocionó, aplaudió, se maravilló, aulló de felicidad. «Ha sido una experiencia preciosa. Para mí lo importante es estar abierto a lo que ocurre y disfrutar. Es sobre todo un momento para sacar esa parte de niño que tenemos todos y está escondido», decía tras despedir al mago con un sincero abrazo.

Objetivo conseguido. Porque entre los propósitos de La Caja está volver, aunque solo sea por cinco minutos, al feliz regocijo de la infancia. «La capacidad de asombro es inherente al ser humano, los niños la tienen, pero poco a poco la vamos perdiendo y la magia consigue que vuelva esa sensación», advierte Nacho Diago mientras se prepara para abrir esta caja.

«El espectáculo nace justo porque uno de los problemas que tenemos en la sociedad es que estamos perdiendo la capacidad de asombro y La Caja busca estimularla de nuevo de una manera poco intrusiva», responde y reconoce que sí está percibiendo esa emoción con este proyecto que, a bote pronto, solo sabiendo que se realiza dentro de una caja con cuatro espectadores como máximo, es cuanto menos peculiar.

Su orquestador asiente. «Tiene muchas peculiaridades como el espacio, con un punto de instalación, y una dramaturgia global, que hace que no sea un espectáculo de magia al uso en el que entras y te hacen un juego, sino que contamos algo», relata y se refiere a la pequeña ceremonia previa con ese papelito y ese recuerdo sorprendente que luego se transforma con sombras, alambres, objetos que se mueven... y el intercambio entre los presentes.

El reducido espacio en el que se desarrolla la acción sitúa al mago a un paso del público. Pero Nacho Diago niega cualquier miedo a que le chafen los trucos. «Ni lo pienso. Me han pasado muchas cosas bonitas y una de ellas es que al entrar, no sé por qué, el reto del espectador de intentar pillarte desaparece. No se produce ese impulso de decir ‘ah, pues lo llevas en la manga’. Aquí no me ha pasado nunca. Al entrar, lo haces en una burbuja espacio-temporal en la que cambian las reglas», afirma.

Niños y grandes, todos son bienvenidos, aunque Diago admite que la respuesta de unos y otros difiere. «El bagaje emocional es muy diferente y aquí ese componente, además del estético y del mágico, es muy importante», observa al tiempo que matiza que, con todo, las respuestas son tantas como personas entran, con independencia de su edad. Él también se sorprende. Lo hizo durante las funciones que realizó el jueves en la prisión de Burgos dentro del programa Culturapia. «Han sido muy bonitas. Me ha servido para darme cuenta de que ellos valoran cosas que yo también he normalizado», anota este mago para el que el único límite que existe es la imaginación «y es infinita».

Él aún no ha encontrado el tope y lleva más de 20 años en el escenario. Todo empezó con las actuaciones en televisión de Juan Tamariz, un referente para él, como para tantos, y el espaldarazo llegó en 2005 tras ganar el Campeonato Nacional de Magia. «Los premios son la confirmación de que trabajas en un buen camino porque te juzga gente con una trayectoria consolidada, aunque es verdad que los reconocimientos en arte son muy subjetivos», expone este también licenciado en Arte Dramático que ha participado en alguna serie de televisión.

«Me apasionan las artes escénicas. Soy un consumidor de danza, teatro y de alguna manera me tiene que influir», indica consciente de que el ilusionismo aún tiene que luchar para ser considerado una de ellas. «Quien descubre la magia contemporánea sabe que está a la par, aunque en algunos sectores de la sociedad sí hay cierto menosprecio, pero creo que por desconocimiento», aventura.

La Caja es una oportunidad para adentrarse en la magia y hacerlo de una manera diferente porque, como dijo Javier, otro de sus primeros espectadores, «es algo muy bonito». Otra cosa es que te quedes con ganas de más.

 

Última hora

© Copyright El Correo de Burgos
Avda. de la Paz 28, Entreplanta - 09004 BURGOS. España
Contacte con nosotros: info@ecb-elmundo.com

El Correo de Burgos se reserva todos los derechos como autor colectivo de este periódico y, al amparo del art. 32.1 de la Ley de Propiedad Intelectual, expresamente se opone a la consideración como citas de las reproducciones periódicas efectuadas en forma de reseñas o revista de prensa. Sin la previa autorización por escrito de la sociedad editora, esta publicación no puede ser, ni en todo ni en parte, reproducida, distribuida,comunicada públicamente, registrada o transmitida por un sistema de recuperación de información, ni tratada o explotada por ningún medio o sistema, sea mecánico, fotoquímico, electrónico, magnético, electro óptico, de fotocopia o cualquier otro en general.

Edigrup Media: Diario de León | Diario de Valladolid | El Correo de Burgos | Heraldo-Diario de Soria