El Correo de Burgos | Sábado, 27 de mayo de 2017

Una explotación de Zamora sufre 2 ataques de lobo en 24 horas

Trece ovejas del ganadero Iván García murieron / Suárez-Quiñones asegura que la «única solución» es un cambio de régimen de la UE

ICAL / EUROPA PRESS 03/08/2016

Una explotación ganadera de San Miguel de la Ribera (Zamora) sufrió ayer en tan solo 24 horas dos ataques de lobo que provocaron la muerte de 13 ovejas.

La Alianza por la Unidad de Campo UPA-Coag denunció públicamente los hechos y sus responsables aseguraron a través de una nota de prensa que se trata de una ‘lobada’ más de las que se han producido «de forma habitual y desde hace meses en esta zona de la provincia de Zamora». En concreto esta explotación del ganadero Iván García ha sufrido durante el último mes otros tres ataques.

La Alianza explicó que el número de bajas pasa ya el centenar de cabezas «con la consiguiente pérdida económica y emocional para el ganadero que ve cómo en el último mes su explotación ha sido sometida a una presión insostenible que ha hecho que su rebaño quede reducido en más de cien ovejas, lo que pone en riesgo la viabilidad económica de la incorporación de este joven al sector».

Ante esta situación UPA y Coag reclamaron a la Junta un control de esta manada que está asentada en la zona donde hay animales jóvenes que están aprendiendo a matar tomando como «campo de prácticas» esta explotación.

Asimismo han pedido «responsabilidad» a la Administración regional para que traslade esta especie a reservas específicas, puesto que la presión que sufren los ganaderos es insoportable y el nivel de hartazgo de los productores es muy grande, informa E. Press.

Además han añadido que «si insisten en esta sinrazón de que los lobos deben estar presentes en esta zona, exigirán que asuman no solo los daños provocados por los lobos, sino también los gastos que la adecuación de las explotaciones a estos animales conlleva».

Por su parte, el consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, aseguró que la «única solución» al problema que causa el lobo al sur del río Duero pasa por un cambio de régimen en la directiva europea que permita gestionar el mamífero carnívoro con «más flexibilidad». De esta manera, precisó que la especie pasará de ser «estrictamente protegida» a otra «gestionable» y facilitaría la creación de zonas de exclusión para el lobo ante la imposibilidad de coexistir con la ganadería.

Suárez-Quiñones anunció que la Junta ultima el acuerdo con las organizaciones profesionales agrarias (OPAs) para llevar al Gobierno de la nación un «consenso total» que sirva para presionar a la Unión Europea para cambiar ese régimen. De momento, precisó que ya hay acuerdo con dos OPAs y otra está pendiente de pronunciarse.

Un acuerdo que se sumaría al alcanzado ya en las Cortes regionales, que aprobó una proposición no de ley con el voto favorable de PP, PSOE y C’s, y la abstención de Podemos e IU pero también a la voluntad del Ejecutivo autonómico. El consejero aseguró que «la Junta no puede aplicar más medidas que son las máximas» tras la aprobación del Plan de Conservación y Gestión del Lobo.

Juan Carlos Suárez-Quiñones apuntó que la Directiva Europea Hábitat que protege al lobo al sur del Duero cuenta con un régimen «totalmente negativo» para Castilla y León. En primer lugar, consideró que es un estatus que no se corresponde con la realidad biológica del lobo en la Comunidad que es única, donde no hay diferencias entre el norte y el sur del Duero. En segundo lugar, recordó que la población del lobo disfruta de un estado de conservación «absolutamente favorable» que garantiza una expansión «desmesurada». Y es que aseveró que es un animal que, ante la falta de comida natural con otras especies salvajes, se alimenta del ganado, informa Ical.