El Correo de Burgos | Jueves, 17 de octubre de 2019

BALONCESTO / Adecco LEB Oro

El sueño que se convierte en objetivo

Autocid inaugura el nuevo año visitando la cancha del líder Obradoiro -20,00 horas- / Una victoria catapultaría a los de Casadevalll

04/01/2011

DIEGO ALMENDRES / Burgos
El de hoy no es un partido más para Autocid Ford. El equipo burgalés estrena el año 2011 con un compromiso que puede marcar un antes y un después en la lucha por la primera plaza de la Liga. Obradoiro, terrateniente hasta el momento en la Adecco LEB Oro, tiene en su mano la opción de dar un golpe casi definitivo en el grupo cabecero. Para ello, deberá derrotar a un Autocid Ford al alza, dispuesto a engancharse a una pelea que pasará de sueño a objetivo si los azulones vuelven a casa con la victoria en el zurrón.
Se presenta un partido espectacular entre gallegos y burgaleses. Un duelo que reúne todos los condicionantes necesarios para presenciar un bello duelo entre el gran favorito y una de las principales alternativas a la gloria del ascenso. Dos proyectos diferentes, pero muy serios en su intención.
Obradoiro sólo concibe el regreso a la elite y para ello ha conformado un bloque temible. Por su parte, Autocid sigue empeñado en no bajarse de la nube en la que se instaló en 2010. Con un matiz. Una derrota hoy no cambiaría un ápice el planteamiento azulón y un triunfo sería el principal motivo para creer, más si cabe, en el papel de Andreu Casadevall y su plantilla.
Motivos tiene Autocid para la ilusión. La llegada de Tillman se presenta como la pieza que necesitaba la maquinaria para rendir al máximo. Así lo atestiguan las contundentes victorias conseguidas frente a Melilla y Girona, con el americano en plan estelar. El último en llegar a la nave azulona tiene esta tarde un reto que puede consolidarle de cara al futuro. Autocid confía en las virtudes de aquel que aterrizó acompañado de interrogantes y que en dos semanas ya ha generado una expectación acorde con el papel de un extracomunitario importante dentro de un equipo.
Sin embargo, no sólo Tillman centrará la atención en este examen. Autocid necesita recuperar cuanto antes la mejor versión de su base Rai López para tener todo bajo control en un partido en el que cualquier aspecto se presenta clave para hacerse con la victoria.
La primera vuelta de la Liga Regular llega a su fin y Autocid está en una posición inmejorable para cerrar el círculo compartiendo gloria con los elegidos. Sin duda, aún queda un largo camino por delante, pero las 11 victorias acumuladas en 16 partidos y las sensaciones ofrecidas en los dos últimos compromisos se presentan como buenas razones para mostrarse ambiciosos. Ya demostró el equipo burgalés en los momentos difíciles que es capaz de competir en cualquier cancha, pero el éxito en la tarde de hoy aportaría una dosis de prestigio muy importante para que los pupilos de Andreu Casadevall afronten el futuro con todas las garantías.

Un arsenal inagotable
Después de 16 partidos, el Blu:sens Monbús acumula un balance de 15 victorias y una sola derrota. Si alguien puede poner en entredicho la superioridad gallega, ese es el Autocid Ford, pero el conjunto burgalés encara el choque a disputar esta tarde consciente de las dificultades que encontrará a lo largo de los 40 minutos.
El potencial del equipo santiagués hace que sea muy difícil encontrar alguna grieta en la composición de su plantilla para la presente temporada. Moncho Fernández tiene a su disposición un arsenal inagotable de talento y experiencia al servicio de un club ambicioso.
Así, a sus 34 años, Oriol Junyent se ha destapado como líder del proyecto santiagués con sus 14 puntos y 7,4 rebotes promediados por partido, aunque en este Obradoiro Blu:sens Monbús cualquier componente del equipo puede resultar letal. Tiqui Bulfoni (10,3 puntos), Levon Kendall (8,4 puntos y 4 rebotes), Deron Washington (9 puntos y 4 rechaces), Alberto Corbacho (8,3 puntos), el timonel Andrés Rodríguez (9 puntos, 3,5 asistencias y 3 robos) y el incombustible Bernard Hopkins (11 puntos y 4 rebotes a sus 37 años) forman  la columna vertebral de un equipo temible, pero no invencible.