El Correo de Burgos | Jueves, 24 de mayo de 2018

SANIDAD

Trasvase masivo de enfermeras de hospitales a centros de salud

El concurso de traslados afecta a 346 plazas / Del total, 138 son de Primaria, donde la edad media del colectivo subirá a 60 años por ser un ámbito codiciado por las veteranas

L. B. / BURGOS 09/09/2016

El concurso de traslados del personal de Enfermería va a provocar un baile notable de profesionales en las plantillas de los centros sanitarios de la provincia. Una sentencia obligaba a Sacyl a convocar en bloque todas las plazas pendientes de adjudicar de forma definitiva que hasta la fecha ocupaban trabajadoras interinas. Años acumulados sin activarse este proceso han elevado el total de puestos a ofertar en Burgos a 346, 138 de ellos en Atención Primaria. El resto se reparte entre los tres complejos hospitalarios de la provincia, 161 en el HUBU, 23 en el Santiago Apóstol de Miranda y 24 en el Santos Reyes de Aranda. Todas estas plazas cambiarán antes de que acabe el año de ocupante.

Buena parte ya tienen dueño. Tras conocerse los puestos ‘en juego’ y culminado el plazo para que los profesionales con derecho a solicitarlos lo hicieran, el pasado mes de junio se publicaba en el Boletín Oficial de Castilla y León el listado provisional de adjudicaciones. En él se constata lo que, no obstante, ya se preveía: las plazas de Primaria eran las primeras en agotarse. Y es que estos puestos, especialmente los correspondientes a centros de salud, son los más codiciados por las veteranas como destino definitivo.

Así, las 77 vacantes de estas características ya tienen propietaria mientras aún quedan libres tanto de enfermera de área -30 de las 61 convocadas- como en los servicios hospitalarios. En concreto, en el HUBU solo se adjudicaban 34 de las 161 ofertadas, 2 de 23 en el centro de la ciudad del Ebro y 4 de 24 en la capital ribereña.

En consecuencia, este movimiento, que afectará a cientos de profesionales solo en Burgos y a miles en el conjunto de la región -como se puede comprobar en el citado Boletín Oficial-, provocará un trasvase masivo de enfermeras de Atención Especializada a Primaria. Y viceversa. En el primer caso será por elección propia pues son pocas las que desaprovechan la oportunidad de cambiar un horario a turnos en una planta de hospital -con sus noches, fines de semana y festivos incluidos- por una jornada de mañana, salvo un día a la semana, en un centro de salud.

El viaje de ‘vuelta’ lo protagonizará buena parte de aquellas que hasta la fecha -aunque de forma temporal- han ocupado esas plazas. Las enfermeras desplazadas regresarán a la bolsa de trabajo y en función de los puntos que sumen y lo arriba que estos las aúpen en ese listado recibirán la llamada de Sacyl para trabajar en uno de los puestos vacantes tras la reubicación en ciernes.

Y como de puntos va la cosa, y los años trabajados suman también para tener prioridad en la elección del traslado, la gran mayoría de las que han logrado ‘pillar’ plaza en los centros de salud superan los 50 años. Así lo explican desde el Sindicato de Enfermería (Satse), que estima que estos cambios elevarán la media de edad del colectivo en Primaria a 60 años, siendo las más jóvenes las que tendrán que decir adiós a sus consultas.

En algunos centros el impacto de este trasvase será drástico. Sobre todo en aquellos que entraban en funcionamiento en los últimos años, cuyos puestos de nueva creación nunca se habían incluido en estos procesos de consolidación de plantilla. Satse señala al de Santa Clara y al denominado José Luis Santamaría como los más afectados. La Gerencia de Atención Primaria lo confirma. En este último, que atiende a la población domiciliada entre el G3, Casa la Vega y Villímar, cambiará el 80% del personal.

La previsión es que los traslados se hagan efectivos en noviembre. Esa es al menos la estimación de Satse, que toma como referencia los plazos del concurso de médicos de Familia que este año movía a más de un centenar de facultativos en la provincia. Así, auguran que en breve se publicará el listado definitivo de adjudicaciones en el que se fijará la fecha para la toma de posesión de las plazas.

La organización sindical lamenta no obstante la envergadura de la convocatoria y cruza los dedos para que el impacto en la actividad asistencial sea mínimo. Pero lo habrá, es lógico cuando alguien cambia de destino tras años desempeñando su profesión en un entorno determinado. Y entre el hospital y el centro de salud hay diferencias. Satse confía en el buen hacer de las enfermeras y cree que el empeño del colectivo por prestar un servicio de calidad paliará cualquier carencia práctica en los primeros días. No obstante, el sindicato tiene muy claro a quién culpar si surge cualquier problema. «No nos vale que la Junta argumente que una sentencia les obliga a sacar todas las vacantes a la vez. Eso ha ocurrido por no hacer las cosas bien antes y la Administración es la única responsable», apostillan.