El Correo de Burgos | Lunes, 15 de octubre de 2018

13:43 h. ARQUITECTURA

PMMT logra que medir el nivel de salud de un espacio sea viable

Diseña la herramienta Friendly Materials, pronto una ‘app’, que evalúa y clasifica a través de un algoritmo la sostenibilidad de los elementos constructivos

M. T. COCA 24/01/2017

La arquitectura no sana pero sí puede contribuir a que un espacio sea más saludable para sus posibles ocupantes. He ahí el quid de la investigación que ha realizado el equipo de arquitectos de PMMT Forward Thinking Healthcare Architecture y que ha derivado en la creación de la herramienta Friendly Materials que permite evaluar y clasificar los materiales que se han usado en la construcción de cualquier espacio para determinar si se trata de un ambiente no tóxico.

El proyecto, coliderado por Rita Barata y Joana Cornudella, usa un algoritmo elaborado por el equipo de investigación de PMMT que considera hasta 30 factores de influencia sobre la salud que pueden formar parte de un material utilizado para la construcción de un edificio. Se tiene en cuenta las substancias químicas, productos, sistemas constructivos y la concepción del propio espacio interior.

A día de hoy, Friendly Materials ya incluye el análisis de 80 materiales con información de cómo actúan en una clara visión «un poco científica», explica Barata. Recuerda que «diferentes estudios indican que el 50% de la población mundial viven en grandes ciudades modernas y esos habitantes pasan hasta un 90% de su tiempo en espacios interiores y que la concentración de elementos contaminantes llega, en algunos casos, a niveles de dos a cinco veces superiores que en ambientes exteriores».

Defiende Barata que ya que el ser humano vive dentro de cuatro paredes y hace estancos los espacios interiores «debe, como mínimo, haber una cierta seguridad de que te mueves en una área no tóxica y, si además es sostenible, mucho mejor».

Friendly Materials, que irá incorporando más materiales en función de la disponibilidad de información «que nos den los fabricantes, a los que no pretendemos fiscalizar», será pronto una app para que llegue al mayor número de personas posible «tenemos que trabajar para dejar un mundo mejor», razona Patricio Martínez que, junto a Maximià Torruella, es socio principal y cofundador de PMMT, una firma que nació en 2006.

«Se trata –añade Martínez– de que la elección de los materiales de construcción, en el sentido más amplio, ya no venga únicamente determinado por el gusto y el precio sino que se incorporen y mejor que se antepongan valores de salubridad, sostenibilidad y accesibilidad».

Y para muestra, un botón: la recién inaugurada oficina de PMMT en el distrito del 22@. Un despacho de arquitectura que funciona «como una empresa de innovación, en la que se da juego a la inteligencia colectiva, porque es lo que nos aporta más», manifiesta Martínez.
Pintura fotocatalítica para recubrir las paredes, suelo de linóleum, bombillas generadoras de iones negativos que favorecen el relax y contribuyen a la salud de los 25 empleados del despacho. Además de ser un espacio accesible al 100% y, por lo tanto, que da respuesta a cualquier tipo de discapacidad física.

«Aquí se trabaja como en las grandes... Google, por citar alguna», se lanza a decir Martínez. PMMT espera superar este año los tres millones de euros de facturación.
Patricio Martínez y Maximià Torruella vieron la necesidad de implantar este modelo de negocio hace siete años y, debido a su trayectoria profesional anterior, empezaron por el sector sanitario. Ahora, PMMT es un despacho de arquitectos con proyección internacional con el diseño de más de dos millones de metros cuadros de hospitales a sus espaldas. «Nacimos justo antes de la crisis y eso nos empujó a buscar clientes fuera, privados y públicos, y a eso hemos dedicado el 90% de nuestra actividad, aunque en los dos últimos años hemos podido recuperar clientes nacionales».

Su grado de especialización permite no sólo diseñar edificios para usos sanitarios con una elevada funcionalidad y respondiendo a la demanda del cliente, lo que permite acortar y simplificar muchísimo los plazos de ejecución de los proyectos y su posterior construcción. «Se nos podría decir que tenemos una arquitectura ecléctica pero es que responde siempre a las necesidades de nuestros clientes», dice Patricio Martínez.
Su modelo de negocio y la forma de trabajar conlleva que el 30% de la plantilla esté permanentemente trabajando en proyectos de innovación.