El Correo de Burgos | Viernes, 16 de noviembre de 2018

12:42 h. CULTIVOS

Bayas de Goji: De China a La Moraña

La UCAV ha identificado ejemplares de esta especie de frutas del bosque en la provincia de Ávila / El objetivo consiste en determinar sus componentes nutricionales y funcionales para compararlos con las bayas comerciales

ANTONIO GARCÍA 06/02/2017

El mundo agrario de la Comunidad busca alternativas para los cultivos tradicionales, con el objetivo de diversificar un sector que vive momentos complicados y que trata de hallar en la diversidad una salida a esta situación. Entre esos cultivos podrían estar las bayas de Goji, conocidas como frutas del bosque o berries, después de que se hayan localizado en el municipio abulense de El Oso ejemplares de la variedad ‘Lycium barbarum’, una de las dos especies que fundamentalmente crecen de forma natural en todas las regiones del norte y oeste de China.

En su identificación y cultivo posterior trabaja el grupo de investigación ‘Producción vegetal y calidad agroalimentaria’ de la Universidad Católica de Ávila, dirigido por la ingeniera agrónoma, Cristina Lucini, e integrado por María del Monte Maíz, Patricia Teresa Espinosa y David Jiménez.

En Castilla y León, esta especie se ha localizado en este pequeño municipio abulense situado 22 kilómetros al norte de Ávila, en la comarca de La Moraña. Según comenta Lucini, se han descubierto «bastantes ejemplares en las lindes de los caminos», donde crece «de manera natural» desde hace años. Se trata de una especie autóctona de Europa, tal y como señala la directora del proyecto, aunque añade que «no hay evidencia de un consumo tradicional de sus frutos» en el viejo continente. Todo lo contrario a lo que ocurre en China, donde se consumen como «parte habitual de la dieta».

De hecho, se ha convertido en «un ingrediente común en los productos comerciales de alimentos suplementos y la medicina tradicional china». Además, se añaden «con frecuencia a las sopas, ollas calientes y té de hierbas», llegándose incluso a empaparse en los vinos para hacer caldos funcionales debido a «su gran contenido en nutrientes beneficiosos para el organismo y sus funciones vitales». Cristina Lucini comenta que el objetivo de este proyecto consiste en «localizar y determinar sus componentes nutricionales y funcionales», para compararlos con las bayas de Goji comerciales en sus diferentes formatos: deshidratadas, en polvo liofilizado y en jarabe.

En estos análisis se ha puesto «a punto» la técnica ELISA –enzyme-linked immunosorbent assay- para determinar en las recolectadas en El Oso y las comercializadas en diferentes formatos la vitamina B9 ácido fólico- y la vitamina B12. El hecho de que se haya encontrado en este punto concreto de la provincia de Ávila responde al hecho de que se trata de una especie que tiene «capacidad para desarrollarse» en un clima como el abulense, donde se produce como «un arbusto común con hojas comestibles, delicadas y pequeñas flores de color púrpura», llegando a alcanzar hasta dos metros de altura.

La directora del proyecto sostiene que se trata de una buena alternativa agronómica especialmente para cultivos leñosos, al tratarse de una especie arbustiva con cerca de tres décadas de duración. En esta línea, señala que las bayas de Goji son «carísimas y llegan de fuera», pero si esta iniciativa prospera, se podría cultivas en la provincia de Ávila de manera «sostenible y ecológica».

Pero para desarrollar un cultivo así, tiene que realizarse «una buena selección del material vegetal». Para ello, es aconsejable trabajar con dos variedades para ver cuál se adapta mejor al terreno. Asimismo, se recomienda incorporar el riego en las zonas con bajas precipitaciones, así como llevar a cabo podas anuales, seleccionar las bayas y su tratamiento posterior para su comercialización.