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12:56 h. ZAMORA

Ideas jóvenes contra el acoso escolar

Dos estudiantes crean una web para luchar contra el ‘bullying’ y proponen la creación de agentes de prevención en las aulas

José Luis Cabrero 07/02/2017

Los casos de acoso escolar se suceden y las medidas para frenarlo proliferan desde los ámbitos más diversos. Sin embargo, hasta ahora no se había intentado parar el bullying desde dentro, con la implicación de los alumnos que lo padecen y lo provocan.

Dos estudiantes de primero de Bachillerato en el instituto Claudio Moyano de Zamora, Sara Gutiérrez y Alba Moreno, están elaborando un proyecto, amparado por el programa Incubadora Desafío Emprende de La Caixa, para desarrollar una página web contra el acoso y definir la figura de agentes de prevención que actuarían desde el interior de las aulas.

El proyecto, uno de los 30 elegidos por la entidad de ahorro en toda España, empezó a fraguarse el curso pasado, cuando ambas estudiaban en el colegio Nuestra Señora del Rocío de la capital zamorana. Dentro de la asignatura Iniciativa Emprendedora, que ambas tenían en cuarto de la ESO, se abrió la posibilidad de desarrollar una idea que pudiera responder al criterio de innovación: ofrecer una solución imaginativa e inexistente para resolver un problema. «Teníamos claro que queríamos centrarnos en un proyecto de carácter social y el acoso escolar es un tema que está en auge y que nos motiva», explica Sara Gutiérrez.

La idea inicial para combatir el bullying «o al menos para ofrecer una ayuda a las víctimas y a las familias», puntualiza Alba, fue crear una página web a través de la cual los afectados pudieran ponerse en contacto con ellas, de forma anónima si así lo desean, encontrar los recursos que hay disponibles e, incluso, pautas para identificar cuándo una situación se puede considerar acoso.

Trabajan con la idea de que una víctima de acoso escolar puede encontrar en su página web, todavía en construcción, una empatía que no lograría en otro lugar. «Por edad y por el entorno en el que nos movemos, pensamos que podría ser más fácil para una víctima denunciar su situación y pedir ayuda». Por eso, la página web incluirá la posibilidad de participar en un chat en el que compartir experiencias.

«El miedo nunca ganó a la felicidad. El miedo tan sólo es una palabra de cinco letras». Con esta cita y el dibujo de un monstruo diseñado por ambas se abre la página web en la que, de manera inmediata, se invita al usuario a contar su problema.

Pero la creación de esta herramienta informática no es la única medida innovadora que proponen ambas estudiantes. El proyecto se ha ido enriqueciendo a medida que se ha desarrollado e incluye también la creación de los llamados agentes de prevención con el bullying en el aula. «Son alumnos que, de forma voluntaria, aceptan estar atentos a cualquier señal que se pueda producir en las aulas». Las características que han de cumplir las tienen muy claras: «sociables, académicamente buenos y con ganas de ayudar».

Una vez designado el agente de prevención, recibiría la formación necesaria para poder hacer frente a un caso de acoso escolar. La página web serviría, al mismo tiempo, para centralizar los procesos de formación y extender la figura del agente a todos los centros escolares que lo deseen.
La página web se concibe, en definitiva, como una «plataforma interactiva» en la que los diferentes agentes de la comunidad educativa pueden encontrar toda la información necesaria para hacer frente a los diferentes casos de acoso.

La intención de Alba y Sara es prevenir el bullying desde los cursos más bajos. Para ello, en el proyecto, denominado Connecting your bullying, plantean también la creación de un libro para ser utilizado durante la educación primaria en el que se aborden los diferentes roles que se adoptan en una situación de acoso. «Lo más frecuente es fijarse en las víctimas y, quizá en los responsables, pero pocas veces se tiene en cuenta el papel que desempeñas los espectadores, los que son testigos del acoso y lo consienten o lo ignoran».

Durante el diseño y el desarrollo de los diferentes elementos que componen el proyecto ambas jóvenes están siendo asesoradas por personal de La Caixa y mantienen contacto con otros grupos que trabajan también dentro del programa Incubadora Desafío Emprende. Durante seis meses, hasta el próximo mes de abril, están recibiendo formación intensiva online con dos videoconferencias semanales.

Ambas esperan que el proyecto pueda ser uno de los diez seleccionados para ser presentado ante futuros inversores. Beatriz San Cipriano, profesora de Iniciativa Emprendedora en el colegio Nuestra Señora del Rocío, que sigue tutelando el proyecto, señala que las diferentes medidas que se proponen podrían llegar a formar parte de una actividad empresarial, «sobre todo porque da solución a una necesidad», aunque tampoco descartan que pueda salir adelante como una iniciativa social vinculada a una organización no gubernamental.