El Correo de Burgos | Sábado, 22 de septiembre de 2018

Mejora la percepción de Sacyl pero preocupan las listas de espera

Los castellanos y leoneses puntúan con un 6,91 el sistema de salud y aúpan a la Comunidad al sexto puesto del país / Sin embargo, son los más críticos con el tiempo de demora para ser operados

Í. ARRÚE 28/02/2017

Buenas noticias, aunque con margen de mejora, en el sistema sanitario de la Comunidad. Los ciudadanos de la región puntúan con una nota de 6, 91 sobre 10 el funcionamiento de su sistema de salud en 2016, una calificación que mejora la media de España, que es de 6,55.

Y no solo supera el promedio nacional. La valoración del sistema sanitario de Castilla y León el pasado año le permite escalar hasta dos puestos en el ránking nacional. Si en 2015 ocupó la octava plaza –detrás de Navarra, Aragón, País Vasco, Cantabria, Murcia, La Rioja y Asturias– en 2016 ha firmado el sexto puesto, superando a Euskadi y a la Región murciana.

Hay un dato más que apuntala el buen balance del pasado año: se trata de la mejor calificación de la serie histórica desde que Castilla y León asumió las competencias el 1 de enero de 2002. La nota de 6,91 solo es superada por el 7,06 de 2011 y el 7,01 de 2010, los mejores resultados de Sacyl, cuando Castilla y León ocupó, respectivamente, los puestos tercero y cuarto de España en valoración de los usuarios del sistema de salud.

La nota de 6,91 que esgrime Castilla y León se sustenta en numerosos parámetros en los que roza el notable, pero, sin embargo, existe un apartado en el que obtiene mala nota: el tiempo de espera para la intervención quirúrgica.

107 días de espera

Según recoge el Barómetro de Sanitario de 2016, realizado por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, en colaboración con el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), los castellanos y leoneses son los usuarios de Sanidad que ven con más pesimismo el tiempo de demora para entrar en quirófano.

A la pregunta de si creen que el problema de lista de espera ha empeorado, el 36,4% contesta afirmativamente, y solo un 8,9% piensa que ha mejorado, en tanto que el apartado de sigue igual o no sabe/no contesta aglutina un 55, 4%.
Ninguna otra Comunidad española refleja tanto pesimismo. La que más se acerca es Navarra, que, con el 35,2%, sostiene que el problema ha empeorado, o Baleares (30,8%), pero hay autonomías como La Rioja, donde la percepción de paso atrás es de ‘solo’ el 17,8%, o Ceuta, ciudad autónoma que percibe en un 18,4% este problema.

La mala percepción en la gestión de las listas de espera está ligada al balance del pasado año en Castilla y León. Según los datos de la propia Consejería de Sanidad, 2016 se cerró con un aumento de 27 días de espera media en la región para entrar en quirófano, al crecer de 80 a 107 días, a pesar de que los pacientes pendientes de operarse descendieron un 3,4%, con 1.023 usuarios menos –de 29.233 a 28.210–.

El comportamiento por hospitales fue muy desigual, ya que el Bierzo –con 243 días de media– arrastró las cifras globales de la Comunidad. Su tiempo de lista de espera fue ocho veces mayor que el del Complejo Asistencial de Palencia (30 días) o seis veces que el de Soria, con 41 días.
La diferencia de la evolución entre los 14 hospitales públicos, llevó al presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, a afirmar que la disparidad de datos según las provincias, con evoluciones favorables en general y otras negativas, deben mover a la reflexión sobre el modelo.

«Castilla y León tiene que analizar por qué un modelo de gestión sanitaria funciona bien en unos hospitales y en otros no, con grandes diferencias de resultados», advirtió el jefe del Ejecutivo regional. Herrera recordó que, en el trasfondo, «todo está ligado al tema de la financiación y al gasto sanitario» que lastra a todas las Comunidades, y en donde, recalcó, solo el gasto farmacéutico «representa un tercio» del gasto sanitario de Castilla y León.

Segunda prioridad

El Barómetro Sanitario de 2016 refleja que la Sanidad es el segund o área asitencial que mayor interés despierta en los castellanos y leoneses, por detrás del trabajo, como ocurre en la media española.

Así, el 19,5,% de los consultados de la región señalaron que el sistema de salud es su segunda mayor preocupación –en España, el interés llega al 27,3%– por detrás de la situación laboral (46%%), pero por delante de la educación (15%);las pensiones (8,7%) o los servicios sociales (3,6%).

Y preguntados en detalle por su grado de satisfacción sobre Sacyl, el 21,2%considera que el sistema sanitario funciona «bastante bien» –en el conjunto de España llega al 19,8%–;el 48% sostiene que Sacyl realiza una labor satisfactoria, aunque son necesarios algunos cambios y el 26% estima que el modelo de Salud regional precisa de modificaciones «fundamentales».

Final manifiesta que es preciso «rehacer completamente» el sistema, al encontrarlo deficiente.
La nota que otorgan los castellanos y leoneses a las consultas de Atención Primaria es del 7,39, frente al 7,29 de media en España, mientras las de especialistas recibieron un 6,94, frente al 6,74 del conjunto nacional. Las urgencias en los hospitales lograron un 6,41, superior al 6,04 de media nacional, mientras el ingreso y la asistencia hospitalaria, un 7,15, medio punto más que el 6,76 del sistema nacional de salud.

Los encuestados también se posicionan sobre la entidad que debe gestionar la sanidad pública. El 66,3% contesta que debe de ser la Administración Pública –el 68,9% en el conjunto de España– y solo el 7,2% sostiene que deben de hacerlo las empresas privadas –13,3% en la media del país–. La Comunidad es una de la que menos fe demuestra en las entidades privadas. Solo se encuentran porcentajes más bajos en La Rioja (5,7%); Galicia (6,9%);Navarra (6,4%), a pesar de su ‘flamante’ Clínica de Navarra, y País Vasco, con 7,1% de apoyo.

El trato recibido por el personal sanitario es uno de los aspectos más valorados de la asistencia sanitaria pública en la Comunidad, ya que le otorgaron una puntuación de 7,9, superior al 7,72 de media nacional. El tiempo dedicado por el médico a cada enfermo obtuvo un 7,17, dos décimas menos que en el conjunto del sistema y la confianza y la seguridad que transmite el facultativo, un 7,75, casi dos décimas más que en todo el país (7,73).

De esta forma, el 64,5% de los ciudadanos de la Comunidad considera que la atención recibida por el médico de familia fue «buena», frente a un 11,6% que entiende que fue regular, informa Ical. Sin embargo, casi cuatro de cada diez sostiene que cuando pide cita para el mismo día «casi nunca» se la dan. Siete de cada diez recuerda que cuando pidió una consulta se la dieron para dos o tres días después.

También, un tercio de los usuarios de la región asegura que pasó un mes desde que su médico le pidió una cita con un especialista hasta que éste lo atendió. Casi un 9% esperó seis meses o más para acudir a una de estas consultas. En definitiva, para el 71,2% la atención recibida fue «buena», frente a un 1,9% que la califica de «mala»