El Correo de Burgos | Martes, 20 de noviembre de 2018

Las ejecuciones hipotecarias caen a niveles previos a la crisis

Las 1.470 de 2016 suponen la cifra más baja desde 2007 / Se estanca el número de desahucios

MAR PELÁEZ 04/03/2017

Es la historia de un desahucio, de policías irrumpiendo en casa a primera hora de la mañana para echarte de tu propio hogar. De llamadas insistentes de tu casero ‘invitándote’ a pagar o a marcharte. La crisis económica llevó a titulares la particular crisis de miles de castellanos y leoneses que se veían obligados a desalojar su vivienda por falta de pago.

La historia no ha acabado, aunque sí se está calmando, al menos sobre el papel. En 2016, con datos del Consejo General del Poder Judicial, las ejecuciones hipotecarias presentadas ante los juzgados, el paso previo a que se inicie el desahucio, volvieron a disminuir en Castilla y León por tercer año consecutivo.

Las 1.470 ejecuciones iniciadas el pasado año representan una caída del 31%. No sólo bajó dos puntos más que la media del país, sino que supone la cifra más baja registrada en la Comunidad desde 2007. Según el informe ‘Efectos de la crisis económica en los órganos judiciales’, hecho público ayer por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Castilla y León se sitúa en niveles previos a la crisis, un fenómeno que afecta prácticamente a la totalidad de autonomías.

La rebaja en ejecuciones hipotecarias haría pensar en una inmediata disminución de los lanzamientos o desahucios realmente practicados, pero no, habrá que ver cómo evolucionan esas ejecuciones.

En la Comunidad, el pasado año sólo hubo un desahucio menos que en 2015. En concreto se produjeron 2.720 lanzamientos que afectaron a distintos tipos de inmuebles, no sólo a viviendas y, en el caso de éstas, no sólo a viviendas habituales.

Esa situación contrasta con la anotada a nivel nacional, donde sí se produjo un claro reflejo, con la disminución en un 6,4% en el número de lanzamientos, hasta los 63.037. Sólo en Murcia y en Extremadura se incrementaron el pasado año.

Del total de lanzamientos, prácticamente un 37%, equivalente a 1.006, se produjeron tras un ejecución hipotecaria, mientras que otro 37% (1.018) como consecuencia de un alquiler no abonado, y los 696 restantes, por otras causas.

En todas las provincias castellanas y leoneses se iniciaron en 2016 un menor número de ejecuciones hipotecarias. Segovia y Burgos fueron las que en mayor medida se contrajeron, exactamente un 46% y un 39%, respectivamente. A continuación se situó Valladolid, con prácticamente un 38%. Las provincias con menores mermas fueron Palencia y Ávila, con sólo un 7% y un 9%.

Cosa bien distinta es dónde se produjeron más desahucios. En este caso, cuatro provincias castellanas y leonesas dijeron adiós a 2016 con un incremento en el número de lanzamientos, en especial Burgos, donde crecieron un 9,3%, o Valladolid, que sumó 7,8% nuevos lanzamientos a los producidos en 2015.

Lo mismo sucedió en Palencia, y en menor proporción en León. Por contra, las mayores disminuciones se vivieron en Zamora, que recortó un 22% el volumen de desahucios, o en Salamanca, que lo hizo un 16%. Soria quedó ‘empate a cero’, ni más, ni menos que en 2015.