El Correo de Burgos | Jueves, 18 de julio de 2019

RAFAEL SANTANDREU, AUTOR DE 'SER FELIZ EN ALASKA'

"El 95% de los libros de autoayuda son muy malos"

Presenta el jueves en el MEH su último trabajo

M. R. 31/10/2017

Rafael Santandreu (Barcelona, 1969) está convencido de que el dinero no da la felicidad. Es más, asegura que, a partir de 10.000 euros al año, no proporciona ninguna felicidad y que nos inventamos necesidades que lo único que hacen es aumentar nuestra ansiedad. Añade que nos quejamos en «magnitudes mayúsculas». El libro que presenta el jueves en el MEH pretende ser una guía para «reprogramar la mente» para afrontar cualquier circunstancia. Es un libro de autoayuda, de los que asegura que el «95% son muy malos».

Pregunta.- Si es posible ser feliz en Alaska, ¿se puede ser feliz en cualquier lugar?
Respuesta.- No solo en cualquier lugar sino en cualquier situación. Incluso en la cárcel o enfermo. Todo depende de nuestro diálogo interno, de lo que nos decimos a nosotros mismos, especialmente cuando tenemos adversidades.

P.- ¿Qué tipo de diálogo es ese?
R.- El de las personas más fuertes como Stephen Hawking, el científico en silla de ruedas. Él tiene una filosofía en la que nada es «terrible». Mientras podamos hacer cosas valiosas, podemos ser felices. Esa convicción, entre otras, le hace feliz y sano.

P.- En el libro habla de su experiencia al dejar de fumar, de que lo hizo de forma radical y sin esfuerzo, con el método cognitivo. ¿En qué consiste?
R.- El método cognitivo consiste en acumular una cascada de argumentos para convencerte de las cosas. En el caso del tabaco, cuando reúnes todas esas pruebas, ya no deseas fumar. Entonces, es muy fácil. Pero tiene que ser una mentalización muy fuerte.

P.- Habla también de que todos los fenómenos mentales son humo, producto de una mentalización errónea. ¿Cuáles suelen ser los principales errores?
R.- Todas las ‘neuras’ parten de la «necesititis», la creencia de que necesitamos muchas cosas para estar bien. ¡Necesito pareja para ser feliz! ¡Necesito un gran trabajo! etc. Cada necesidad inventada es una carga porque te haces difícil la felicidad.

P.- Cada vez hay más personas con depresión. ¿A qué se debe?
R.- A la súperexigencia. A ese cúmulo de necesidades inventadas. Al final pensamos: «Soy un fracaso porque no estoy a la altura» y, entonces, caemos derrotados. La vida, sin embargo, es mucho más fácil.

P.- ¿Cómo se afronta, desde su punto de vista profesional, cuando la persona sufre depresión y no hay causa o causas aparentes?
R.- Casi siempre hay un causa, pero la persona está confusa y no la encuentra. Pero si revisa su diálogo interno, verá que hay unos «debería» tremendos. «Debería ser así o asá; ¡de lo contrario soy un gusano de la peor especie!»

P.- Habla de tres pasos, a través de la psicología cognitiva, para desarrollar la fortaleza emocional. Y dice que la causa principal de que estemos neuróticos es creer que la felicidad está en el exterior. ¿Cómo se consigue esa felicidad que está en nuestro interior?
R.- Dejándote de exigir. Abandonando las necesidades absurdas. Asumiendo una escala de valores donde lo principal es el amor. Dejando de exigir a los demás. Tendrás que tener unos cambios de actitud bastante radicales.

P.- En su pirámide de renuncias, coloca como la básica la de la seguridad económica. Hay quien dice que el dinero no da la felicidad, pero calma los nervios.
R.- Es mentira. Está demostrado que, a partir de 10.000 euros al año, el dinero no proporciona nada de felicidad, ni tranquilidad ni nada. Nadie necesita tanta seguridad económica como pensamos. Al revés, demasiada seguridad nos hace temerosos, aburridos e infelices.

P.- ¿Nos quejamos en exceso?
R.- En magnitudes mayúsculas. Ése es el origen de la infelicidad. ¡Nos quejamos incluso de nosotros mismos! Nos insultamos y nos denigramos por fallos normales e inevitables.

P.- ¿Cree que los libros de autoayuda tienen mala prensa o es un falso mito?
R.- Es normal porque el 95% son muy malos. Algunos incluso son nocivos. La gente haría bien en acudir solo a los basados en la ciencia y escritos por personas con credenciales.
Si quieres tener éxito de verdad, dedícate a algo que te haga disfrutar mucho. De esa manera, el trabajo se convierte en tu principal afición y se multiplican las fuerzas y la creatividad. Pero eso no es trabajar; es estar de vacaciones perpetuas.

P.- Habla en su libro también de aprender a dialogar, ¿algún consejo o reflexión en estos días políticamente convulsos en los que tanto se ha apelado al diálogo?
R.- La clave es darte cuenta de que entre tú y el otro no hay diferencias, en realidad. En la situación del otro, tú defenderías lo mismo. Ponte en su lugar profundamente y desde ahí encontrarás soluciones creativas diferentes.

P.- ¿Está trabajando ya en un próximo libro? ¿Se puede saber de qué trata?
R.- Todos mis libros son manuales de auto-terapia para que todos podamos convertirnos en nuestro propio psicólogo. Miles de personas ya lo han hecho. Así que mi próximo trabajo aportará más claves, más profundidad de salud mental.