El Correo de Burgos | Sábado, 20 de enero de 2018

A la cabeza de la ingeniería civil española

La titulación de Ingeniería Civil -antes Obras Públicas- de Burgos cumple 50 años

21/11/2017

BURGOS
Directores generales de Carreteras, funcionarios del Ministerio, docentes o ingenieros en obras públicas tan importantes como el mayor puente del mundo que se levanta en Escocia. La nómina de egresados en los estudios de Ingeniería Civil de la Escuela Politécnica de la Universidad de Burgos reúne a un elevado número de los mejores profesionales en España en el último medio siglo. Esas cinco décadas, la escuela de peritos, como llegó a denominarse, ha formado a cerca de dos mil alumnos, compitiendo en sus primeros años con la de Madrid, ya que la de Burgos fue la segunda en abrir sus puertas en España.
En esos 50 años, los estudios de ingeniería civil en Burgos se ganaron una merecida fama por la exigencia a la que se sometía a los alumnos y la preparación con la que salían al mercado, debida en buena parte a la estrecha vinculación de su profesorado con el mundo de la construcción. «La Escuela ha constituido un hito histórico para el desarrollo económico y social en nuestro país», reza el resumen histórico de esta titulación que ha elaborado la Escuela para esta onomástica.


Burgos ha estado siempre «a la cabeza de la ingeniería civil y la obra pública en España», remacha Juan manuel Manso, vicerrector de Planificación y Servicios de la Universidad de Burgos y docente en la Escuela Politécnica, muy implicado en estos días en el proyecto del traslado de la locomotora Baracaldo desde la Politécnica del Vena a La Milanera.


Evolución de la carrera
Desde el añ0 1967 en el que comienzan su andadura estos estudios la titulación ha dado un salto muy significativo desde el punto de vista técnico. «En 1970 no teníamos calculadoras y estudiábamos la regla de cálculo en Matemáticas Aplicadas», recuerda Juan Ramón de la Fuente Angulo, decano del Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas e Ingenieros Civiles de Castilla y León Oriental. «En 1972 o 73 me hice con una calculadora que me trajeron de Estados Unidos que tenía las cuatro reglas», rememora.
En cambio, hoy en día los equipos de GPS y los drones están plenamente integrados en esta carrera, explica Juan Manuel Manso, además de los modernos equipos de topometría que pueden realizar «mediciones imposibles» en aquellos años sesenta y setenta en los que primaban las mesas de dibujo, explica Víctor Pérez Ortega, coordinador del Grado de Ingeniería Civil.


Imposición de becas
Los primeros alumnos que aprendieron a construir puentes, carreteras y presas con regla de cálculo y tiralíneas recibirán un homenaje el próximo viernes presidido por el rector de la UBU, Manuel Pérez Mateos, de la mano de uno de sus profesores, Jesús Sánchez, que será el padrino de la primera promoción de esta titulación. Acudirán 19 alumnos de aquel 1967 a los que se les volverá a imponer la beca.
El decano de la Escuela Politécnica, Miguel Ángel Mariscal, detalló que esta ceremonia se ha hecho coincidir con el acto de imposición de becas a la cuarta promoción de la nueva titulación Ingeniería Civil de forma que los protagonistas de la primera promoción puedan imponer las becas a los últimos egresados. La idea es que los 50 años que separan a ambas promociones propicien un hermanamiento entre ambas que se sellará con una cena posterior.


Mariscal confirmó que la caída de matriculaciones en la Escuela Politécnica «ha tocado fondo» y se mantiene «estable», con tendencia a incrementarse de forma leve, aunque sí se nota un aumento del número de alumnos procedentes del extranjero, gracias a los convenios que mantiene la UBU con otras universidades foráneas.

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