El Correo de Burgos | Sábado, 20 de julio de 2019

Remite la gripe con 143 ingresos y 28 casos graves acumulados

Hasta la fecha se han registrado dos muertes por esta causa / El impacto de la epidemia en el HUBU es inferior al del año pasado / Se mantiene un predominio claro del virus B

L. BRIONES 07/02/2018

El informe semanal elaborado por la Dirección General de Salud Pública de la Junta de Castilla yLeón a partir de los datos recabados por la Red Centinela Sanitaria no deja lugar a dudas: la gripe pierde ‘fuelle’.

El documento publicado la semana pasada relativo a la evolución de la epidemia, que todavía lo es al superar ampliamente la tasa el umbral que lo determina, evidencia «una ligera tendencia decreciente de la actividad gripal», con menos de 200 casos por cada 100.000 habitantes de incidencia semanal, 196,76 para ser exactos, cayendo así al nivel de intensidad considerado bajo.

Así, y a la espera de no registrar repuntes como el detectado en las primeras semanas de enero, cabe concluir que la gripe remite en el conjunto de la región.

Y lo hace tras acumular hasta el momento, según datos facilitados ayer mismo por la directora médica del Hospital Universitario de Burgos, Carmen Rodríguez Pajares, un total de 143 ingresos. De la suma de casos 28 eran graves.

Además, desde el inicio de la epidemia se han registrado dos fallecimientos por esta causa.

Si bien las cifras sirven para evidenciar, un año más, que la gripe es una patología que, aunque suele banalizarse, puede derivar en problemas de gravedad, especialmente en colectivos de riesgo como personas de edad avanzada con otro tipo de enfermedades; lo cierto es también apuntan a un año más ‘relajado’ que el anterior. Rodríguez Pajares reconoce al respecto que el impacto de la gripe en el HUBU es inferior al del inicio de 2017, cuando incluso hubo que derivar pacientes al centro San Juan de Dios para aliviar la saturación provocada por el auge de ingresos.

De la repercusión de esta enfermedad en el ámbito hospitalario dará cuenta el informe detallado que se elabore una vez recopilados todos los indicadores. Y es que, a diferencia de ejercicios anteriores en los que solo se hacía seguimiento de los casos graves, en esta ocasión se extiende la vigilancia a todos los pacientes ingresados por esta causa. «Hemos incorporado este criterio, como novedad, para conocer, por ejemplo, qué perfiles enferman con más gravedad, quienes se descompensan o cuáles son las principales complicaciones que motivan la hospitalización de estos casos», detalla el responsable de Epidemiología de Servicio Territorial de Sanidad, José Luis Yáñez.

Cabe recordar que a mediados de enero del ejercicio pasado el número de casos graves ascendía a 49 rozando los 90 al término de la ‘temporada’. En 2018, a finales del mismo mes apenas se supera la mitad de aquel número.

Esta realidad, tal y como indica Yáñez, puede estar relacionada con el evidente predominio del virus tipo B, que la estadística citada confirma semana a semana, aunque muestra existencia también de casos del virus A H3N2, que fue el que, sin embargo, marcó el inicio de 2017, y en menor medida en las últimas semanas del A H1N1.

«Sabemos que la gravedad depende del tipo de virus mayoritario. La incidencia, sin embargo, no tiene por qué variar», añade el especialista, para descartar que el B ‘ataque’ especialmente a menores, ya que es un colectivo que siempre se ve afectado en mayor medida por el virus de la gripe, «sea del tipo que sea», aunque en estos casos la enfermedad suele cursar con menos gravedad.

En concreto, del total de pacientes notificados por la Red Centinela un 65% tienen menos de 15 años y apenas un 8,7% más de 65, estando la mayoría de los primeros sin vacunar frente a la gripe y buena parte de los segundos, aunque en menor medida a partir de los 75 años, en el que hay más afectados inmunizados.