El Correo de Burgos | Martes, 15 de octubre de 2019

BALONCESTO / ACB

Y el WiZink Center enmudeció

Más de 1.500 seguidores apoyaron sin tregua al equipo burgalés / El Madrid subió el volumen de la música para amortiguar los cánticos de la marea azul

05/03/2018

MADRID
El triple afortunado de Álex López fijaba el 80-71 en el marcador con siete minutos por delante. Bufandas azules al viento, gritos de esperanza, caras de alivio después de lo vivido en el primer cuarto. Ilusión desbordada. Incluso, la zona merengue del WiZink Center enmudeció por un momento.

Fue un instante, el margen concedido por un impecable Carroll. Una lástima. Sea como fuere, la marea azul se había ganado aquel premio después de dos horas de incansable apoyo a su equipo.

Más de 1.500 burgaleses asaltaron el templo madridista. Peñas, cuadrillas, familias enteras, residentes en Madrid dispuestos a vivir una jornada de puro orgullo burgalés, políticos, exjugadores... nadie se lo quiso perder. La primera visita a Madrid en partido oficial así lo merecía.

La afición demostró incluso antes de empezar por qué es la mejor de España. Tanto, que obligó a los responsables de la megafonía del Real Madrid a subir el volumen de la música mientras se interpretaba el himno a Burgos a pleno pulmón.

Lamentablemente, los seguidores azules quedaron desperdigados a lo largo y ancho de las gradas del majestuoso WiZink Center -cualquier parecido con la destartalada y recauchutada plaza de toros del Coliseum es pura coincidencia-. Ni siquiera esa circunstancia minimizó el impacto de una afición totalmente volcada con su equipo. Un apoyo incondicional, innegociable, emocionante para los privilegiados que pudieron compartir ese momento.

Ya vendrán los esperados cara a cara por la permanencia. El de ayer era un día para vivirlo. «Después de todos esos años en los que no conseguimos subir intentas aprovechar oportunidades como esta porque no sabes lo que va a durar. El resultado no te mueve para estar aquí, se trata de vivir la experiencia y de disfrutar», señalan Michel y Rodrigo.

A nadie le gusta perder, desde luego. Lo ocurrido en el arranque del partido fue un mal trago, pero el San Pablo Burgos dio la cara y demostró por qué es ACB. «Ha estado muy bien. El marcador no importa, hemos pasado un buen fin de semana y hemos disfrutado del ambiente con esta afición tan estupenda que tenemos. Hemos dado la cara y por su puesto que estaremos aquí la temporada que viene». Palabra de Pablo, quien vibró junto a su familia. Como todos.