El Correo de Burgos | Miércoles, 21 de noviembre de 2018

EL EQUILIBRIO DEL TREN

Cuando dormíamos con García

17/04/2018

Hace bastantes años cuando nos acostábamos con García, nos ponía al día de todas aquellas noticias que él entendía, habían sido fundamentales para el suficiente conocimiento informativo diario, en un país cuyos únicos inconvenientes eran sí ganaba el Madrid o si ganaba el Barcelona. No había más complicaciones que si el árbitro Tal había pitado el penalti bien o lo había pitado mal y no tenía más dificultades que acordarse de sus alegóricas frases sobre “Pablo, Pablito, Pablete”, presidente de la Federación Española de Futbol o sus afrentas con José Luis Núñez, aquel presidente del Barcelona que puso este equipo en la onda internacional y que luego acabó marchándose a otros cometidos. Aquello era información comprimida y en una sola sesión. Y si alguno de los que al mismo tiempo ofrecían información no cuadraba con sus argumentos, se le ponía a parir y a continuar.

Pero José María se fue y nos dejó huérfanos informativos en medio de una vorágine en la cual no sabemos exactamente a quien hacer caso. No sabemos si a la SER o a la COPE, no sabemos si a TELECINCO o a la SEXTA. Las informaciones de cualquier medio audiovisual sobre cualquier noticia son contradictorias y nos dejan con la amarga sensación de que algo falla. Nada tiene que ver una noticia sobre Cataluña redactada por EL PAÍS que la misma escrita por LA RAZÓN.

Ya hace mucho que no escuchamos los panegíricos de García, pero estaría bien hacernos una idea sobre la opinión que le merece todo este problema que se ha formado en Cataluña. Estaría muy bien que nos dijese si está de acuerdo con el presidente Torrent o con el juez Llarena. También conocer su opinión sobre la fuga de Puigdemont y resto de consejeros o sobre la desatascada situación en que se encuentran la Sra. Ponsatí y la Sra. Gabriel. Sería bueno oír su sentir sobre la actuación de la justicia alemana o sobre las frases desbarradas que pronuncia el Sr. Rufián. Por supuesto estaría muy bien conocer las acciones qué, según su criterio, solucionarían ese asunto.

Aquellos eran otros tiempos. Es muy probable que hoy en día, el mismo García se echase las manos a la cabeza al comprobar que las soluciones a todo este asunto son prácticamente inexistentes. Ahora bien, no le faltarían epítetos y apelativos cariñosos para
mejorar aquella jerga que le hizo tan famoso, basándose “mismamente” en la terminología usada en las series de moda. A la pregunta sobre sí a los fanáticos les cuesta admitir un error, podría responder a modo de Lord Varis, la famosa Víbora de Juego de Tronos: “¿no consiste en eso ser un fanático? siempre tienen razón”.