El Correo de Burgos | Viernes, 15 de noviembre de 2019

RELIGIÓN EL ARZOBISPO DE BURGOS CELEBRA SUS BODAS DE ORO SACERDOTALES

«Estoy muy, muy, muy contento» de poder «caminar con vosotros»

El Papa Francisco ha felicitado por carta a Fidel Herráez y le ha otorgado su bendición

20/05/2018

BURGOS
Numerosos familiares, feligreses de la diócesis, autoridades civiles y religiosas, amigos del presbiterio madrileño y burgalés han querido acompañar al arzobispo, Fidel Herráez Vegas, en su celebración jubilar con motivo de sus bodas de oro sacerdotales que ayer se celebraron en la Catedral con una solemne eucaristia de acción de gracias. El mismo día «y a la misma hora» en que recibió hace medio siglo su ordenación presbiteral de manos del entonces arzobispo de Madrid, don Casimiro Morcillo.
Al comenzar la eucaristía, «como si estuviera ahí presente», el papa Francisco se ha sumado también al homenaje al arzobispo a través de una carta en la que ha elogiado «vivamente» el trabajo realizado por el arzobispo, según informan fuentes de la diócesis.
Con su misiva, el Santo Padre ha querido expresar «gustosa y entrañablemente» su felicitación al pastor de la Iglesia burgalesa. Según sus palabras, el ministerio episcopal de don Fidel se ha convertido «en espejo de apostolado ferviente a favor del Pueblo de Dios, en consonancia con la estima que te profesan los fieles cristianos y el clero».


Asimismo, el Papa eleva oraciones a Dios para que le «confirme como heraldo del evangelio en el mundo y como dispensador del Pan Vivo y de la Palabra de Vida a los fieles cristianos« y para que, con su pastoreo «sean conducidos siempre a una caridad activa con los necesitados». Por último, Francisco ha concedido su bendición apostólica al arzobispo, haciéndola extensible «a esos amados hijos e hijas de la archidiócesis de Burgos» y a todos cuantos participaban en la celebración del jubileo, «así como a cuantos llevas más adentro en tu corazón».
También el propio arzobispo ha redactado una ‘Carta Pastoral’ con motivo de sus bodas de oro sacerdotales bajo el título ‘En el gozo del espíritu’. En este texto de 24 páginas dirigido a los fieles de la Diócesis, el azobispo les invita «a unir nuestros esfuerzos y objetivos, a compartir lo que somos como Iglesia, a redescubrir lo que podemos aportar a nuestro mundo».


«Contento»
En su alocusión a los fieles congregados en la Catedral, el arzobispo aseguró que está «muy, muy, muy contento; sí, así, tres veces» y «hondísimamente afortunado de caminar con vosotros». «Lo veo –ha revelado– como un regalo precioso de Dios y de la Iglesia y me siento muy unido a todos, también a los servidores públicos» presentes en la celebración. Al acto acudieron, entre otros, el presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, la consejera de Cultura, Josefa García Cirac; el alcalde, Javier Lacalle; y el presidente de la Diputación, César Rico; el subdelegado del Gobierno, Roberto Sáez; el delegado de la Junta, Baudilio Fernández Mardomingo, los rectores de la UBU y la Isabel I, Manuel Pérez Mateos y Alberto Gómez Barahona, respectivamente; o el presidente de FAE, Miguel Ángel Benavente. Desde Madrid encabezó la comitiva su ex alcalde José María Álvarez del Manzano. Ante la congregación el pastor de la diócesis fue desgranando el transcurso de su vida y llevó la mirada hacia un futuro en el que «Dios me urge a seguir contándoos lo bueno que es con todos, entregándome a todos vosotros como un don del Señor, que es como percibo mi vida, y sin reservarme nada para mí», ha dicho. Así las cosas, ha afirmado: «No me da miedo el futuro; conozco el pasado y amo el hoy».


En su homilía, ha recordado a las «miles de personas» que lo han acompañando a lo largo de su vida, muchos de ellos presentes en la celebración de hoy: «Sacerdotes, maestros, formadores del Seminario, tantas personas que han hecho que me encuentre cada día más con el Señor». Especial agradecimiento ha mostrado a los obispos a los que ha estado «vinculado». Al cardenal don Antonio María Rouco Varela, arzobispo emérito de Madrid y quien le enseñó, «sin él saberlo, cómo es ser obispo». También a su predecesores en Burgos, don Santiago Martínez Acebes y don Francisco Gil Hellín, con quien mantiene «una amistad que es regalo del Señor» y que le ha «dejado una herencia preciosa».
De hecho Gil Hellín y Rouco cooficiaron la eucaristía junto a un numeroso grupo de sacerdotes entre los que se encontraba el delegado diocesano de Agentes de Pastoral Litúrgica, Javier Rodríguez Velasco, quien también cumple este años el 50 aniversario de su ordenación sacerdotal. Fidel Herráez, también manifestó su agradecimiento a los obispos de Roma con los que ha estado «sacramentalmente unido»: a san Juan Pablo II, quien lo nombró obispo auxiliar de Madrid, a Benedicto XVI y, por supuesto, al papa Francisco.
En el transcurso de la celebración el responsabel del Movimiento Cultural Cristiano, Jorge Lara Izquierdo, entregó al arzobispo como regalo de la diócesis un tríptico con las imágenes labradas en plata del Santo Cristo de Burgos y Santa María la Mayor en los costados y la fachada de Santa María en el centro.