El Correo de Burgos | Sábado, 22 de septiembre de 2018

NADA ES CASUALIDAD

Me niego

17/06/2018

ME NIEGO. No voy a hablar de Adif, ni de su decisión de tapiar un túnel con el que digan lo digan están condenando a muerte al Directo. No diré que aquí huele mal, muy mal; que no se entiende cómo una vía viable, porque es la más recta que hay, sigue despertando recelos entre los que se supone, están en sus puestos para defender los intereses de los ciudadanos. No lo diré porque todos ustedes lo saben: no es lógico que para que un empresario traiga mercancía desde el puerto de Valencia tenga que recorrer 180 kilómetros más en ferrocarril porque al no pasar por Aranda de Duero, debe perderse primero entre Madrid, Ávila, Valladolid, Burgos y Aranda. No lo diré.

Confío en la buena voluntad de ADIF porque aunque en 2014 desmanteló más de diez estaciones de la línea y lleva siete años sin cumplir con su obligación de mantener la vía en condiciones, el muro que quiere poner para tapar el túnel de Robregordo “no es incompatible con una posible reapertura”. “Puede eliminarse de forma sencilla”, aseguran. Y yo, les creo como me creo cada promesa que cada cuatro años tienen a bien contarnos unos y otros. Que si el tren, que si la A-11, que si el hospital, que la despoblación… Insisto, yo les creo.

Pero sí quiero hablar de otras cosas que aunque más mundanas también nos afectan como capital de la ribera y ciudad que aspira a convertirse en epicentro de la Ribera del Duero. Los premios Envero funcionan y aunque el cambio de formato permite dar voz al consumidor final, considero sinceramente que el jurado popular debe complementarse con una directriz profesional. Ganaría rigor y seriedad.

Capítulo aparte merece la decisión de no haber contado en esta última edición con el notario que siempre ha velado por el buen cumplimiento. Hubo un error que no tenía que haber pasado y ante la ausencia de una explicación por parte de un ayuntamiento que está demasiado acostumbrado a esconder la cabeza, se agradece que la empresa encargada de la cara. No todos los hacen.