El Correo de Burgos | Martes, 25 de septiembre de 2018

EL EQUILIBRIO DEL TREN

Sistema electoral español

21/06/2018

He oído decir a Pablo Casado que los españoles están hartos de partidos bisagra, de partidos nacionalistas, de partidos que tienen más poder que otros por el mero hecho de estar representando a una circunscripción electoral mucho más pequeña y que se debería hacer algo para conseguir que esos partidos no fuesen las llaves de la gobernabilidad o de radicales apoyos a posibles mociones de censura, como ocurrió hace pocos días con la moción de censura presentada por Pedro Sánchez que se hizo con el poder con el apoyo de una atomización de partidos, echando del gobierno al que había tenido mayoría de votos en las elecciones. Palabras vanas las de Casado, sobre todo si tenemos en cuenta que cualquiera de los grandes partidos ha estado en disposición de haberle dado solución.


No pretendo lecciones magistrales sobre el Sistema Electoral Español ni sobre la Ley Electoral española. Sin embargo, sí quiero plantear algunos supuestos por los que esta Ley debería haber sido modificada hace ya tiempo. Es un sinsentido que el Partido Animalista, con tantos votos en toda España como los del PNV solamente en el País Vasco o cuatro veces más votos que Nueva Canarias, no disponga de diputado alguno.


Países importantes de nuestro entorno, de cumplido talante y pasados democráticos, utilizan el sagrado principio de que, independientemente de donde se encuentre la urna, todos los votos valen igual.


Las opciones son variadas. Desde la modificación del sistema electoral con una doble vuelta, un previo porcentaje de participación, que la circunscripción electoral pase a ser circunscripción electoral única…


Pero no se ha hecho. Quizá porque los partidos gobernantes han temido que esta situación les pudiese afectar negativamente o por el propio miedo electoral a no disponer de apoyos a la hora de presentar unos presupuestos, una moción o cualquier otra cuestión legislativa que se les aparezca. La realidad de los hechos es que no teniendo más posibilidades que el pacto político, se pacta con quien sea con tal de mantener el poder, con tal de mantener el estatus.
En nuestro sistema de mayorías, los partidos políticos deberían estar de acuerdo en que es necesaria una buena reforma de chapa y pintura de esta Ley y exigir una adecuación a las condiciones que realmente se merecen los ciudadanos, esto es: voto mayoritario y cuando digo mayoritario quiero decir precisamente que debe estar basado en la mayoría de los votantes o en la mayoría de los participantes, evitando qué, partidos poco representados, puedan tener la llave de la gobernabilidad.


La modificación del sistema electoral es necesaria y en condiciones y si para ello debe volver el bipartidismo, pues bienvenido sea. En todo caso, no nos ha ido mal con él.