El Correo de Burgos | Miércoles, 21 de noviembre de 2018

Publicación

Siloé ‘desvela’ el misterio de la construcción de las catedrales

La elaboración del facsímil del manuscrito medieval de Villard de Honnecourt concluirá en otoño

A.S.R. 22/06/2018

Con el eco del éxito del Voynich aún resonando, con la música de campanillas por el reciente Premio Nacional de Edición y a punto de culminar Vida y milagros de San Luis, la editorial Siloé. Arte y bibliofilia anuncia que ya está trabajando en su nuevo proyecto: El libro de las catedrales. Se trata de un manuscrito de Villard de Honnecourt, fechado entre 1220 y 1230, que desvela el misterio de construcción de estos templos.

«Es un cuaderno de apuntes, bocetos, dibujos y notas que pueden constituir hasta una especie de guía de viajes de un admirador de las catedrales», expone el editor Juan José García al tiempo que calcula que en otoño pueden estar listos los primeros facsímiles.

La tarea es ardua porque, aunque se trata de un manuscrito breve, de 66 páginas, tiene más de 250 dibujos que recogen elementos de catedrales centroeuropeas como Reims, Laon, Chartres o Lausanne y, además, está realizado en pergamino grueso y viejo, a partir de retales, presumiblemente recogidos por el autor durante sus viajes, plagado de reparaciones, cosidos y parches.

García advierte en Villard de Honnecourt un hombre del Renacimiento aunque viviera en pleno medievo: «Abarca muchos gremios. Aparecen bocetos de aparatos en movimiento perpetuo y planos de ingenios y se le considera precursor de Leonardo da Vinci, que vive dos siglos y medio después».

Llama la atención sobre la magia de este volumen que permite acercarse a los métodos de construcción de los templos que maravillan a la sociedad contemporánea. «Sus grúas, sus sistemas de construcción hechos con madera y cuerda han desaparecido porque se consideraban residuales», observa.

A pesar de que es un ejemplar único, custodiado en la Biblioteca Nacional de Francia, con un acceso restringido, el editor apunta que su fama trasciende fronteras y es evocado en escuelas de arte y de arquitectura de todo el mundo.

Hace tiempo que Siloé había puesto sus ojos en este manuscrito. Su primitivismo atraía especialmente a sus responsables. La ocasión la pintan calva. El octavo centenario de la Catedral de Burgos se presume como el marco ideal para apostar por su reproducción.