El Correo de Burgos | Lunes, 12 de noviembre de 2018

El poeta que no lee poesía

RICARDO RUIZ 01/07/2018

DECEPCIONANTE y descorazonador. Son dos de los múltiples calificativos que podrían resumir el perfil literario del poeta más vendido en España. Se llama César Brandon, un joven autor nacido en Malabo, ganador de un afamado programa televisivo y actualmente el poeta más vendido y leído en nuestro país, que en el reportaje titulado «Los versos de la generación millennial», publicado en el suplemento ABC Cultural el pasado mes de mayo, reconocía con absoluta sinceridad ser un iletrado poético. Brandon confesaba sobre los poetas españoles: «Voy a quedar fatal, pero no he leído a ninguno, simplemente los del instituto, leo bastante poca poesía».

Decepcionante y descorazonador. Quiero creer que sus palabras no son un desalentador síntoma del nivel cultural e intelectual de este país ni del preocupante grado de exigencia de los lectores españoles. Quiero creer que son producto de la escasa formación literaria y académica de este joven poeta, que acostumbra a escribir versos sin haber leído a los maestros que le precedieron. Una lástima, la verdad. Me precio de ser un ávido lector de poesía que siempre he reconocido que mi dedicación a la escritura se debe a la lectura, ya que soy poeta porque, ante todo, soy lector. Los tiempos han cambiado tanto que ahora lo difícil no es escribir, lo difícil, además de escribir bien, es que un autor dedique tiempo a formarse, a educarse, a leer con avidez el legado de los grandes autores.

He leído a algunos poetas de la generación de Brandon; una hornada de jóvenes autores surgidos de las redes sociales y de internet. La mayoría carece de lecturas, oficio, técnica y formación literaria, su poesía es fresca y directa pero facilona, llena de tópicos, con grandes carencias técnicas, referencias lectoras y recursos literarios, pero no seré yo quien criminalice o descalifique la calidad poética de un determinado autor. Siempre he pensado que es mejor leer algo, aunque su calidad sea discutible, que no leer nada de nada.

Quiero creer que el de Brandon es un hecho aislado y no una consecuencia de la mediocridad, la frivolidad, la ignorancia o el sofocante papanatismo de la sociedad española que ha conseguido que la cultura se vulgarice y banalice de tal manera que se considera mero entretenimiento, ocio o espectáculo, en lugar de premiar el talento, la calidad, la formación intelectual o el acervo cultural.

El joven Brandon visitó Burgos hace escasos días para recitar sus poemas. Me arrepiento de no asistir a su lectura pública para recomendarle varias decenas de magníficos poetas, desde los clásicos hasta los más actuales, para que descubra sus bondades literarias. Creo que su poesía y sus lectores se lo agradecerán.