El Correo de Burgos | Lunes, 24 de septiembre de 2018

LESLIE Y HAMMOND

Ciudad, dolida

09/07/2018

Entre los retintines que guarda nuestra memoria y frases hechas tales como, “obras son amores, y no buenas razones” el “donde dije digo, digo diego” del refranero español,  y “tomaremos medidas” de Martin Villa, ninguno se acerca al silogismo en bárbara que la fontanería municipal evacúa de vez en cuando, el “puedo prometer y prometo”. Que todos los hombre piensen y que yo sea un hombre, no implica que forzosamente, piense. Así sucede con el confesionario político de nuestra casa grande en Plaza Mayor. Agasajan, palmadita en tu espalda con dos padre nuestros, un ave maría y chimpún. Pero después de lo prometido, olvidado y perdido. Manuel Remón, redactor de este medio, y un menda como yo que lo hago desde hace doce años con libertad, coincidimos por fin. El lo dijo ayer y hoy yo. La famosa pasarela peatonal de vía ronda sigue en el limbo de los alcaldes que tanto quieren a su ciudad. O de sus concejales, o de alguna otra Administración Pública titular de citada via. De quién sea la casa y quien la barre, salen chinches por debajo de las mantas. Entre todos la mataron y ella sola se murió. Dos años han pasado y los vecinos serenos y pausados del otro lado, confiaban en las palabras. Por supuesto que, una vergüenza. Otro gallo cantaría si en esa ladera hubiese suficientes intereses urbanísticos para hacer de una puñetera vez lo que a este ayuntamiento, le asusta. Dejarse de paños calientes con medidas provisionales como esa torpe pasarela, que por desgracia acabaremos viendo puesta. La única verdad de esta vía, resulta entenderla como realmente reconoce el Plan General de Ordenación Urbana y de facto. Arteria urbana con carácter lento y restringido, regulada con dos glorietas que están dibujadas en planos y con pasos peatonales y semáforos al ras de calle. Pero el sentido común de ciudad se aleja cada vez más de los escaños municipales, en esta deriva política de miedos y pesadillas. Citado Plan General de Ordenación Urbana, se revisa actualmente y entra en capilla por el callejón de los sueños rotos. Veremos si con la suficiente previsión y audacia para coser tanto remiendo y descosido. Ciudad dolida y de trapos sucios. Ya va siendo hora.