El Correo de Burgos | Martes, 25 de septiembre de 2018

LESLIE Y HAMMOND

En stand by

AGUSTÍN HERRERO 16/07/2018

QUIEN DICE barrios de ciudad, dice tareas pendientes. Por más que la maquinaria propagandística municipal, pule y da esplendor a inversiones y resultados, la verdad es más sincera. Queda mucho por imaginar, medir y repartir sabiamente. De aquellas partidas previstas en obras sostenibles que el Ayuntamiento anticipó, por diversas razones solo una parte se ha ejecutado. Otras y no pequeñas, duermen el sueño de los justos en ese cajón del concejal de infraestructuras. Por cierto, el más silencioso del equipo de gobierno, quizás por su bien hacer o porque lo que hace no se conoce lo suficiente. O porque no hace nada o poco, el tiempo lo dirá. La cuestión, los meses pasan con calles y callejas viejas y a falta de cuido. Veremos a la vuelta del verano que se nos hecha encima, un septiembre lleno de promesas e inauguraciones que abrirá la portezuela a la precampaña electoral, tan esperada y llena de sorpresas. Obras que sin retirar andamios sirvan casi para la pegada de carteles. El jaque político que, a la madrileña, Sánchez ha estocado a Rajoy el desaparecido, cambia radicalmente el panorama de puestos y sillas vacantes. A nada se ha quedado en la mitad para Populares, esto hará que muchos que ya tenían billete comprado para la gran ciudad, tengan que resignarse y torear en plazas pequeñas como la nuestra. Candidatos a alcaldía y concejales, repetirán más por fuerza que por ganas y esto provocará votos sentenciados de esforzados ciudadanos que somos todos y no nos casamos con nadie. Otro de los grandes silencios es el de los Distritos de Ciudad que tanto lloraron al nacer. Su callada voz o tartamudez puede que anuncie laboriosos trabajos que se estén fraguando, o que permanezcan en “stand by” hasta más ver. Lástima su gran potencial a la hora de agrupar esfuerzos de barrios y conducirlos con firmeza y éxito. De ellos dependerán grandes transformaciones en partes singulares de Burgos, siempre y cuando la representación vecinal sea equilibrada y no deje primar la política. Esperemos a septiembre a ver qué pasa. No me canso, de nuevo se abre la oportunidad para adaptar nuestra ciudad a la realidad y desarrollo sostenible a través de la revisión del Plan General de Ordenación Urbana. Más que nunca, necesita de la incómoda participación ciudadana. Esa que consensua a tiempo y evita ser relegada a las alegaciones. Veremos qué se cuece en despachos de, Amadeo Nervo o Menéndez Pelayo.