El Correo de Burgos | Sábado, 22 de septiembre de 2018

LESLIE Y HAMMOND

La olla exprés

23/07/2018

A VECES UNO SUEÑA que sueña y el sueño se hace realidad. Han pasado tres semanas que negro sobre blanco, dibujé lo que pasa en el Bilbao de los vacos cuando andan y circulan por sus calles del centro. En mi columna de opinión del día dos de este julio caluroso, anuncié la iniciativa que se ponía en práctica de la mano del concejal bilbaíno de movilidad, Alfonso Gil Invernón. La misma velocidad para convivir con los vehículos de cuatro, tres o dos ruedas a motor o no. Dar prioridad al peatón en todos los cruces, pasos de cebra y pasacalles. Es decir, el proyecto de movilidad sostenible de la ciudad vecina, propone e impone la circulación a 30 Km por hora como máximo. La limita a esta cota baja y cercana al footing mañanero que cada vez más, está de moda. Se terminó el conducir rápido y quien tenga prisa, que se programe y viva más sosegadamente. Dije que me daba envidia esta iniciativa valiente e imaginativa, avalada por la participación ciudadana con casi tres años de asistencia de agentes principales. Comerciantes, asociaciones de todo tipo, ciudadanos en general y el Ayuntamiento de Bilbao. Bien, al despertar anteayer y leer nuestra la prensa local, no pude creer lo que veían mis ojos negros de cincuentón. El concejal burgalés del PSOE Antonio Fernández Santos, aplaudía la iniciativa que la concejal del PP Gema Conde, teje en el diseño de nuestra futura ordenanza de movilidad urbana sostenible. La que aún en mantillas, prende fuegos de artificio cerrando calle Santander al tráfico en domingos o multa a ciclistas del Espolón. Bien por estos dos concejales. Intentan el mismo consenso político y suficiente madurez para un texto que articule el día a día del andar o caminar, del correr o descansar, del ir y venir, del aparcar y desaparcar, del llegar a tiempo y no morir en el intento. Esto, en el corazón histórico y tela de araña de Burgos. Se propone también aquí, la afortunada idea de limitar a la reducida velocidad de 30 km/h. Genialidad o temeridad de quien haya partido y desde aquí mi sincera enhorabuena y ánimo. Pero algo me pica en la espalda cuando presiento que se puede agostar y quedar en otro de los cajones municipales como un tiento, más que un intento. Para que esta apuesta se consolide, necesita tiempo de cocción a fuego lento en los fogones municipales. No veo aun la mesa y mantel que siente a comerciantes, profesionales, distritos de ciudad, en especial al distrito centro, paisajistas, ingenieros y arquitectos. Algo me dice que esta ordenanza se macerará en olla exprés, porque ya queda, poco tiempo.