El Correo de Burgos | Jueves, 20 de septiembre de 2018

17 Certamen de Coreografía Burgos-Nueva York

«Este premio me confirma que crear es mi camino»

La francesa Camille Granet seduce al jurado con ‘Reminiscence’, su primera obra coreográfica tras una larga carrera como bailarina, y ve su victoria como una «oportunidad de crecer en este mundo»

A.S.R. 29/07/2018

Camille Granet levantó la noche del viernes el premio más importante del 17 Certamen Internacional de Coreografía Burgos-Nueva York. Su Reminiscence, dúo interpretado por los bailarines Ayano Tatekawa y Héctor Tarro, sedujo al jurado. Un reconocimiento que va más allá del cheque de 9.000 euros con el que está dotado el primer galardón de Danza Contemporánea. «Ganar este concurso me confirma que crear es mi pasión, es mi camino en la danza, me ha dado otro empujón para afianzarme en que quiero coreografiar y experimentar cada vez más», apunta la creadora francesa a través del WhatsApp, satisfecha igualmente por las puertas que le ha abierto estos días viendo danza de coreógrafos de alto nivel, «con ideas estupendas, que me han descubierto un mundo».

Y, desde luego, ser la gran triunfadora de esta edición fue una sorpresa para ella. «Es muy emocionante el premio porque lo consigues después de mucho trabajo. Siento una gran satisfacción y mucho orgullo», destaca y observa que era la primera vez que participaba como coreógrafa en una cita tan importante. «Supone la apertura de nuevas puertas, una oportunidad de crecer, ver y aterrizar en el mundo de la coreografía, que es lo que me apasiona: exprimir y compartir emociones verdaderas e intensas», agrega.

Granet (Dax, 1989) habla de su experiencia a orillas del Arlanzón recién aterrizada en Italia, donde reanudará su trabajo en el Ballet de Siena. En él ha sido bailarina solista y ahora es asistente de coreografía, además de ser profesora en el curso profesional del Ateneo della Danza y en su proyecto Ex.Pe. (Experimental Performance), donde conoció a Tatekawa y Tarro, que interpretan Reminiscence y también la inspiraron.

Su creadora cuenta que la pieza nació tras una sesión de improvisación en clase en la que puso a trabajar juntos a estos dos bailarines. «Cuando los vi moverse tuve claro que debía hacer ese paso a dos con ellos, había mucha complicidad entre ellos, una conexión perfecta, aunque con físicos muy diferentes. A veces la inspiración llega en momentos tan sutiles como estos, en un segundo ves algo y te ilumina», se explaya y se quita el sombrero ante estos dos compañeros, con los que compartirá el premio recibido. Sin ellos, anota, no lo hubiera logrado. «Es la mejor manera de darles las gracias por la emoción que me han hecho vivir. Han transmitido lo que soy, representaron mis movimientos y mis ideas con gran profesionalidad», sostiene esta bailarina que, como la mayoría de quienes hoy se dedican a esta disciplina, se puso sus primeras zapatillas de puntas a los seis años cuando su madre la llevó de la mano a danza.

«Para mí fue más que tomar clases de baile, supuso el nacimiento de una pasión», enfatiza la francesa, que ha sido primera bailarina en el Europa Danse de Jean Albert Cartier y en la Compañía Nacional de Danza de España, el primer año bajo la dirección de Hervé Palito y Fabrice Edelmann, y el segundo con José Carlos Martínez. De ahí pasó al Ballet de Siena. Su director, Marco Batti, miembro del jurado del Burgos-Nueva York desde hace algunos años, fue quien la aconsejó que presentara este trabajo al concurso. Le hizo caso. Y de él se ha vuelto con un cheque y con una convicción.

El palmarés
Contemporánea.
La francesa Camille Granet gana el primer premio (9.000 euros) con Reminiscence. El segundo (6.000 euros) fue para Ildar Tagirov y Olga Poltarak, por Petrushka, y el tercero (3.000 euros) para Clémence Juglet por El otro.

Urbana. Djama, de Kiko López, alcanzó el primer premio (2.000 euros) y Puppets, de Kanga Valls, se quedó con el segundo (1.000 euros).

Danza en la Catedral. Iván Benito estrena el palmarés de Danza en la Catedral: bailando con piedras, con el primer premio (3.000 euros) por Galápago, seguido de Cocuyo, de Noemí Sánchez y Elisa Medina, y El último verano, de Anna París, Raquel López y Álvaro Copado, dotados con 2.000 y 1.000 euros.

Street-Art. Dan Ferrer se lleva el único premio, de 3.000 euros.

Burgos T-Mueve. El jurado distinguió la pieza de Nuria Martínez y Gianfranco Dionisi (400 euros) y el público dio sus tres galardones, de 300, 200 y 100 euros, a Eva Fiel, Maycol Monroy Munera y Paula Fuentes y Alicia Pérez.

Premio del Centro Coreográfico de La Gomera. Entre tú y yo, de Lorena Martínez y Samuel Martí, y I’m not a kid anymore, de Arnau Pérez de la Fuente.

Premio Ramón Oller. Mi amor, de María Matarranz y Carlos Huerta, reconocida por la Asociación ProDanza de Huesca, estará en la IX Velada de Danza Ciudad de Huesca.

Centro Hélade. Gonewords, del albanés Klevis Elmazaj, con billete directo para ser docente invitado al International Summer Dance en 2019.

Intercambio de coreografías entre certámenes de danza. Mi amor, de Matarranz y Huerta.

Ventana Abierta a la Danza. Reminiscence, de Granet, participará en esta muestra que se celebra en Málaga.

SóLODOS EN DANZA. Arnau Pérez, por I’m not a kid anymore, que le llevará hasta este festival de Costa Rica.

Ballet de Siena. David Ventosa (Indala) e Ilario Frigione (Intersections) intervendrán en el italiano Excelsior Danza.

Festival Hop de Barcelona. Kanga Valls (Puppets) hará una residencia en esta cita.