El Correo de Burgos | Martes, 25 de septiembre de 2018

Literatura

Lecturas bajo prescripción

La vicepresidenta de los bibliotecarios, el presidente de los libreros, un miembro de un club de lectura, una ilustradora y un editor sugieren qué títulos meter en la maleta para disfrutar durante las vacaciones

A.S.R. 01/08/2018

Cuando se trata de preparar el equipaje para las vacaciones de verano, uno de los dilemas radica en qué libros meter en la maleta. ¿Novela o relatos? ¿Ensayo o cómic? ¿Voluminoso o famélico? ¿Ligero o sesudo? ¿Clásico o novedad? Son muchas las preguntas a las que responder.

La vicepresidenta de la Asociación de Profesionales de las Bibliotecas de Burgos, Angélica Lafuente; el presidente de la Asociación Provincial de Libreros, Álvaro Manso; José Luis García Ubierna Ubi, uno de los responsables del nuevo sello editorial burgalés Hoja de Ruta; Antonio Izquierdo, miembro del club de lectura de ensayo de la Biblioteca Pública; y la ilustradora María de la Fuente se convierten en prescriptores literarios con la sugerencia de tres títulos cada uno que ayudará a la hora de cerrar la mochila y disfrutar del asueto estival.

ANTONIO IZQUIERDO
Relatos de una debutante y novela de un veterano

Antonio Izquierdo es uno de los integrantes de los clubes de lectura de la Biblioteca Pública. Empezó con uno de novela hace cuatro años cuando llegó a Burgos desde Valladolid, donde ya había tenido experiencia en estas reuniones en torno a la literatura, y ahora se sienta a la mesa del de ensayo. Desde sus vacaciones en la montaña tira de memoria para poner sobre la mesa tres títulos: un volumen de relatos, una novela y un libro de viajes.

Escoge Virgen y otros relatos (Anagrama), ópera prima de April Ayers Lawson, por lo que le impactó su lectura. «Son cinco relatos protagonizados por mujeres, bien por una o varias, y donde los varones no son personajes planos, sino que todos tienen algo que decir. El primero y el último, Vulnerabilidad, me parecen los mejores, aunque todos plantean situaciones tan extrañas que su lectura es muy atrayente. Hay sexo, sensualidad, violencia soterrada... Aborda la complejidad de las relaciones humanas, entre hombres y mujeres, con un punto de vista novedoso», desarrolla.

Incorpora a la lista Ordesa (Alfaguara), de Manuel Vilas, por su carácter novedoso en varias aspectos. «El autor narra su propia vida familiar, la de sus padres, que son personas comunes, a las que impregna de interés novelístico y lo hace de una manera muy original, con un lenguaje clásico y novedoso al mismo tiempo», ilustra sobre la última obra del escritor oscense, que presentará en el Museo de la Evolución Humana (MEH) el jueves 27 de septiembre.

Y billete directo saca a tierras asiáticas con el libro de viajes Japón perdido (Alpha Decay), de Alex Kerr, «que cuenta la historia clásica de Japón desde todos los aspectos, político, económico, histórico, artístico, pero lo hace a través de su propia experiencia. Por ejemplo, narra la vida de los agricultores en el Japón clásico a partir de la búsqueda que emprende de una paja determinada para reconstruir el tejado de una vivienda que compra de esa época o el capítulo que dedica a la caligrafía lo escribe desde su propia afición a este arte».

ÁLVARO MANSO
De pedaladas, autores patrios y libros prohibidos

Los libreros se erigen como destacados prescriptores de la literatura a tomar durante las vacaciones (y todo el año). El presidente del gremio, Álvaro Manso, propietario de la librería Luz y Vida, despliega un abanico variopinto.

Se decanta primero por avanzar hacia la meta en bicicleta, pedalada a pedalada, con Muerte contrarreloj, de Jorge Zepeda Patterson. ¿Por qué? «Porque es novela policiaca, porque engancha a la primera, está muy bien escrita, y por el tema, que, con el Tour y la Vuelta a España, no lo hay más veraniego. Refleja muy bien este mundo, con un planteamiento psicológico de los personajes muy bueno y una tensión que te arrastra hasta el final», responde y recuerda que ya había una novela anterior, Contrarreloj, de Eugenio Fuentes, ambientada en este universo ciclista, aunque muy distinta a la que acaba de publicar el escritor mexicano.

Tira Manso de patria para elegir La bruja Leopoldina y otros cuentos, de Miguel Delibes, que sugiere para toda la familia, con textos claramente para niños y otros para adultos. «Está muy bien escrito y es un autor muy nuestro, aunque sea pucelano, que evoca sus estancias en Sedano en verano. Es una gozada releerlo y más estas historias porque son las más autobiográficas, además de la oportunidad de leer un texto nuevo, La bruja Leopoldina, que escribió de adolescente», destaca.

La bandera reivindicativa ondea para rescatar Fariña, de Nacho Carretero, que por fin puede volver a venderse y ocupar escaparates. «No sé si le hemos dado la importancia merecida a que ha sido un libro secuestrado en España. Que en el siglo XXI se prohíban libros es preocupante», sostiene al tiempo que lo recomienda además por la actualidad de la historia que narra. «Está mucho más viva de lo que parece, no por la serie, sino por las connotaciones políticas y por los personajes que aparecen, es un libro que se abre con Rajoy. Parece que ha pasado hace mucho tiempo, pero sigue ahí», concluye seguro de que es una buena manera de acercarse a un libro distinto a una novela durante este tiempo de asueto.

MARÍA DE LA FUENTE
De clásico a clásico y vuelta al mismo camino

María de la Fuente (Burgos, 1986) consiguió colocar su primer libro, Cocinando en familia (Apila Ediciones), entre los finalistas en la edición de Familia de los Gourmand World Cookbook Awards, considerados los Oscar de la edición gastronómica. Ahora, mientras trabaja en nuevos proyectos, también lee. Acaba de terminar un clásico, Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez, y ya que lo tiene a mano lo recomienda para este verano. «Es un mundo imaginario y yo lo veo muy soleado por lo que encaja perfectamente en esta época y para llevártelo a la playa», anota.

No abandona la estantería de los imprescindibles y apunta hacia cualquiera de los títulos de una dama de la literatura internacional: Agatha Christi. «Son novelas de misterio, que enganchan mucho, y cortas, que se leen muy bien en esta época», afirma y añade que cualquier título es válido, pero si de escoger uno se trata apuesta por Diez negritos.

Continúa esa senda con La historia interminable, de Michael Ende. «Crea un mundo genial para meterte en verano y da mucho juego», señala sobre esta obra juvenil.

ANGÉLICA LAFUENTE
Días para el regocijo y la reflexión

Una de las misiones de los bibliotecarios es la de guiar a los lectores. Junto a los libreros, son los consejeros de cabecera. La vicepresidenta de la Asociación de Profesionales de Bibliotecas, constituida el pasado mes de abril, pone su mirada sobre tres títulos dispares.

Cortázar, de Jesús Marchamalo, con dibujos de Marc Torices, editado por Nórdica. «Además de ser interesante por la biografía del autor de Rayuela, me gustó el despliegue de estilos y recursos visuales», observa y apostilla que la novela gráfica «regala últimamente estas singularidades».

Los dieciséis árboles del Somme, de Lars Mytting, recién publicado por Alfaguara, es su segunda elección. Cuenta que su pertenencia a una familia maderera de la sierra soriana la hace sentir una atracción por todo lo que gira alrededor de ella. Por lo que después de leer y regalar El libro de la madera, del mismo autor, el título de su nueva novela también obligaba a adentrarse en ella. No se arrepiente. «Es una obra que gira alrededor del viaje hacia uno mismo, la historia de tres generaciones en el norte de Europa. Todo acompañado de árboles y naturaleza. No decepciona», remacha.

Y, como colofón, un ensayo: La expulsión de lo distinto: percepción y comunicación en la sociedad actual, de Byung-Chul Han (Herder Editorial): «Es el último trabajo del filólogo coreano-alemán, que vuelve a mostrarnos los desafíos de la sociedad actual. La recuperación de lo humano como eje vital, la interconexión digital y la comunicación total nos alejan del otro. Nos envuelven en el bucle del yo lo que dificulta acoger a los demás, escucharles, mirarles. Invita a una reflexión sosegada».

JOSÉ LUIS G. UBIERNA ‘UBI’
Cómo viajar a través de la literatura y otras risas

Aunque algunos lleven años augurando el fin de la publicación en papel, aún quedan románticos que creen en este soporte y apuestan por él con la fundación de nuevas editoriales. He ahí la burgalesa Hoja de Ruta, orquestada por Enrique del Rivero y José Luis García Ubierna Ubi. Este último invita a incorporar a la maleta El sueño de África (En busca de los mitos blancos del continente negro), de Javier Reverte; Splassshf, de Quim Monzó; y La casa, de Paco Roca.

«Javier Reverte es sin duda uno de los principales escritores españoles de literatura de viajes y en este libro nos cuenta uno que realizó al corazón africano en 1992. Nos contagia del enigma, la belleza y el espíritu de aventura que tenía ese continente para los primeros exploradores: Livingstone, John H. Speke, descubridor de las fuentes del Nilo, o Henry Stanley», enumera y habla de El sueño de África como una obra «perfecta para los que este verano no nos queda otra que viajar a través de la literatura».

«Llegaremos a los grandes lagos, al Masai Mara, al nacimiento del Nilo Blanco en Jinja, conoceremos a los pigmeos, las Cataratas Kabalega o Murchinson, el Kilimanjaro...», agrega.

Como lectura ligera, divertida e idónea para desconectar define Splassshf, una antología de relatos de libros anteriores de Quim Monzó. «Son pequeñas historias de apenas dos o tres páginas cada una, contadas con naturalidad, ambientadas en aparentes escenas cotidianas y familiares, historias de gente encerrada en torres de hormigón que se espía una a otra, maridos que no conocen a sus mujeres, hermanos que se mueren comiendo un plato de sopa sin que se altere la rutina», sostiene y llama la atención sobre sus «metáforas irreverentes, sensuales y con un toque surrealista, al mejor estilo Monzó».

García Ubierna concluye su particular podio con una novela gráfica: La casa, de Paco Roca, «uno de esos cómic imprescindibles». «La novela se inicia con una secuencia memorable. En unas pocas viñetas, sin texto, Roca nos muestra a un anciano que se pone la chaqueta, abre la puerta, sale y cierra con llave. Sabemos que nunca volverá a su hogar. Un tiempo más tarde la acción se produce al revés y son sus hijos los que regresan a la casa para venderla, pero con cada objeto del que tienen que deshacerse se enfrentarán a sus recuerdos», resume sobre esta «lectura entrañable».