El Correo de Burgos | Domingo, 18 de noviembre de 2018

RIBERA

Tórtoles de Esgueva llora por Pablo Pérez un año después

El joven burgalés fue asesinado hace un año en los atentados de Barcelona

LORETO VELÁZQUEZ 18/08/2018

«Hoy es un día muy triste para todos». Así resumía ayer el alcalde de Tórtoles de Esgueva el sentir de un pueblo, en el primer aniversario del atentado de Barcelona donde falleció el burgalés, Pablo Pérez Villán. «Aunque nació en Villafranca del Panadés, donde vivía con su familia, solía venir a veranear con sus padres y su hermano», recuerda el regidor, Juan José Esteban Delgado.

En el bar Morgan ayer no se hablaba de otra cosa. «Era un chaval muy amable y respetuoso y ayudaba mucho a los demás», explica el dueño del bar donde Pablo acudía con sus amigos. «Tenía aquí su cuadrilla». Pablo veraneaba en este municipio burgalés de 470 vecinos, que había visto nacer a su madre y a su abuela, desde que era pequeño. «Salíamos siempre juntos; era un chico alegre, siempre con una sonrisa. Fue muy duro perderlo», explica su amigo, Jaime Castro.

Pablo murió el 17 de agosto de 2017 apuñalado por uno de los terroristas que atentaron en La Rambla. Tenía 34 años. Según se hizo público tras la investigación, el joven fue asesinado con el fin de arrebatarle su coche, un Ford Focus con el que los terroristas pensaban sortear los controles policiales y llegar hasta Cambrils, tras la masacre. En su huida, el terrorista arrolló también a varios agentes.

Ingeniero industrial, destacaba por su solidaridad y su compromiso social. «Aquí dejó de venir hace seis u ocho años porque colaboraba con Aldeas Infantiles y solía viajar a Argentina. También participó en la reconstrucción tras el terremoto de Haití», relataba la teniente alcalde, Mercedes Corominas.

Homenaje

Aprovechando la visita de los padres y del hermano, el Ayuntamiento organizó el pasado 7 de agosto un homenaje en el que se colocó una placa conmemorativa en su memoria en la fuente de la plaza mayor. Visiblemente emocionada, la madre agradeció todo el amor recibido. «Vuestros abrazos nos ayudan a seguir adelante», señaló. «La pobre está fatal; no se le acaba de quitar de la cabeza», lamenta ahora el alcalde.

El emotivo acto además contó con la presencia de la presidenta regional de Aldeas Infantiles de Castilla y León. «Organizamos una paellada solidaria en la que recaudamos 1.700 euros para esta causa», destacaba el responsable municipal.