El Correo de Burgos | Sábado, 17 de noviembre de 2018

La iglesia de San Miguel de Tamayo entra en la ‘lista roja’ del patrimonio

El abandono que sufre desde hace medio siglo ha provocado el deterioro del techo, que podría derrumbarse / De la treintena de bienes de Burgos incluidos en esta lista, 7 han sido ya restaurados

DANIEL MONTES 19/08/2018

Un nuevo templo de la provincia se suma a la Lista Roja de la asociación Hispania Nostra por el mal estado en que se encuentra. La iglesia de San Miguel de Tamayo, despoblada desde hace más de medio siglo, está en ruinas y bajo riesgo de derrumbe. La última intervención se efectuó en los años 40 y desde entonces se ha deteriorado progresivamente. En Burgos hasta 31 elementos patrimoniales han sido incluidos en esta lista. El objetivo de la misma es evitar su desaparición o destrucción, algo que ya se ha conseguido en siete de ellos.

Desde Hispania Nostra aseguran que el estado de abandono y la intervención del factor humano «han arrasado con todo». Altares, tumbas, suelos o maderas han sido víctimas de la falta de mantenimiento durante varias décadas y el tejado sufre un deterioro progresivo. La construcción posee una fachada lateral renacentista, así como una portada de estilo gótico. Contaba también con un retablo en honor a San Miguel de los siglos XVII y XVIII. En 1963 el obispado se desplazó a Oña y trasladó todos los objetos de valor que se encontraban en este templo de Tamayo, población situada a 73 kilómetros de Burgos, en las cercanías de Trespaderne.

Defensa

Esta Lista Roja busca informar a la sociedad sobre el estado en que se encuentra el patrimonio e intentar que los propietarios promuevan intervenciones que frenen este deterioro de los bienes culturales. Hispania Nostra pretende igualmente apoyar a las asociaciones locales de defensa del patrimonio en sus reivindicaciones sobre el cuidado de los monumentos. La inclusión en esta lista debe ser aprobada por un comité científico de arqueólogos, directores de museos arquitectos y restauradores.

En Burgos existen a día de hoy 24 construcciones pertenecientes a este grupo. El que más tiempo lleva en la lista es el Monasterio de San Antón, desde 2007. Este año, junto a la iglesia de San Miguel de Tamayo, otros dos lugares se han incorporado por sus riesgos de deterioro. En mayo, las ruinas de la iglesia de San Félix de Oca, debido al debilitamiento de sus muros y el peligro de desplome de la cúpula por la ausencia de la cubierta. Este templo fue intervenido por última vez en 1983 y es considerado Bien de Interés Cultural. En su interior, según la tradición, fue enterrado el conde Diego Porcelos. El pasado julio se sumaba la Ermita de la Blanca de Hoyuelos de la Sierra. Su fachada se encontraba en «alarmante» peligro de derrumbe debido a la inclinación y crece vegetación por su interior y alrededores.

Negra y Verde

Junto a esta, existen otras dos listas que aúnan a los monumentos que han abandonado esta primera. La Lista Negra incluye a aquellas construcciones que se encontraban en riesgo pero que ya han desaparecido o cuya alteración es ya irreversible. Solo seis lugares, dos de ellos de Castilla y León se encuentran en este grupo, pero ninguno pertenece a la provincia de Burgos.

Por el contrario, la Lista Verde recoge los bienes culturales en los que se ha intervenido y gracias a ello ha desaparecido el riesgo que presentaban. Hasta siete elementos del patrimonio burgalés han sido recuperados y se encuentran en ella. El castillo de Santa Gadea del Cid o la iglesia de San Pedro Apóstol de Albacastro son algunos de ellos. La salida más reciente es la de la iglesia de Huidobro. Había sido incluida en la lista por el hundimiento del techo y el peligro que sufría el ábside de correr la misma suerte por el abandono. Los trabajos de restauración se llevaron a cabo gracias al convenio de las goteras desarrollado por la Diputación Provincial y el Arzobispado.