El Correo de Burgos | Domingo, 23 de septiembre de 2018

El rechazo a la mina en Tobalina congrega a un millar de personas

Una manifestación recorrió las calles de Quintana Martín Galíndez para expresar el rechazo vecinal a un proyecto que consideran que amenaza el medio ambiente y el modo de vida de la zona

BURGOS 19/08/2018

La protesta convocada en contra de la posible localización de una explotación minera en el Valle de Tobalina reunió ayer en Quintana Martín Galíndez a un millar de personas, según el recuento de los organizadores que están realizando una activa campaña a través de internet y que ayer saludaron el éxito de la primera convocatoria presencial que recorrió las calles de la localidad. «El de hoy ha sido sólo el primero de los muchos actos que desarrollaremos si insisten en imponer, en contra del sentir abrumadoramente mayoritario de los vecinos y vecinas y de la corporación municipal una explotación minera que lastraría para siempre el futuro desarrollo del Valle de Tobalina», adelantaron en el manifiesto leído al final de la concentración.

El rechazo a esta explotación minera reúne a vecinos y a los grupos políticos municipales en unanimidad contra el proyecto de la empresa ASfibusa perteneciente al Holding Yarritu se presentaron numerosas alegaciones, tanto por parte del Ayuntamiento del Valle de Tobalina, como por parte de pedanías y vecinos. «No entendemos como casualmente ninguna fue aceptada», ironizan los opositores de la plataforma que «se posicionará enérgicamente en contra de cualquier administración que intente modificar o saltarse a la torera la normativa urbanística municipal con el fin de implantar este dañino proyecto en el municipio».

La oposición a esta explotación minera a los pies del monte Humión «destrozara el paisaje del Valle de Tobalina y se produciría un impacto visual muy negativo» a las puertas del Parque Natural Montes Obarenes San Zadornil, en el que el proyecto de cantera afectaría a Zonas de Interés Comunitario y a espacios declarados por la Unión de Europea como de Especial Protección de Aves.

Además, según la plataforma, esta explotación, que ocuparía úna área de 720 hectáreas aproximadamente, impediría el desarrollo del turismo, una de las fuentes de creación de riqueza y de empleo de la comarca y dañaría gravemente a los cotos de caza que son una de las fuentes de ingresos que mantienen a muchas pedanías del municipio.

A ello añaden las afecciones a la calidad de vida de las personas con el incremento del transporte pesado y el consecuente aumento del ruido y del peligro de accidentes o el polvo en suspensión que podría ser desplazado por el viento a varios kilómetros de distancia.

Especial mención merecen, para la plataforma «las posibles explosiones propias de una cantera o una mina a cielo abierto a escasos metros de una planta nuclear y el riesgo que esto puede conllevar para la población». De hecho, agregan, «no se ha tenido en cuenta ni siquiera que según las Normas Urbanísticas Municipales no se puede situar una explotación minera a menos de 3.000 metros del edificio de la central nuclear, ya que viene definido con claridad en los usos permitidos en ese radio de acción».

Por otro lado, aclaran que apuestan por un «desarrollo sostenible ligado a la conservación del entorno natural y del medioambiente, que genere empleo, que genere riqueza y que genere bienestar para los habitantes del Valle y quienes nos visitan». Para ello demandan «iniciativas económicas en el municipio y en la comarca y estamos a favor de la implantación de todo tipo de industrias siempre que no sean destructivas con el territorio y perjudiciales para el medio ambiente y sus habitantes». Además, consideran que sus consecuencias serán «irreversibles a largo plazo e incompatibles con iniciativas de desarrollo para la comarca que puedan llegar en el futuro vinculadas a planes de desarrollo».